La muerte me dice
La muerte
me dice
que la
caliento
Yo le digo
-entonces-
que me la
mame
Y lo hace:
me la
mama
hasta la
muerte
Picoteo
Hostia con ketchup
Y un jote frappé
En la boca un sabor a manzanas
Te dije que te amaba
Te
dije
que
te
amaba
Pero
no
porque
fuese
cierto
Sino
porque
quería
llevarte
a
la
cama
Llora mi pene
Llora mi pene
Con pena
En la peni
Mi María
No eres virgen, mi María, no lo eres
Y, sin embargo, no has dejado de serlo
Pese a las huellas de tu vientre
Pese a los llantos de tu niño
Sigues siendo lo que no eres
Nuestro amor
Nuestro amor es redondo
O, en otras palabras,
Como las pelotas
PLEGARIA A SAN EXPEDITO
San
Expedito,
San
Expedito:
¡rájate
con
un
cogollito!
SEMENTARISMO
Al
toque
me
canso
de
correr
Pero
me
la
toco
y
no
me
canso
de
corrérmela
Todo estar permitido en poesía
Todo estar permitido en poesía
Ya lo supuso Nicanor Parra
Con arte-factos y montañas rusas
Estacionose en la risa indómita
Lodligo Lila también sel testaludo
Lestando el IVA a sus selmones
Con suma ulgencia anunció su meta-
Poesía de bajo lating
Hoy yo tomarme una licencia
Un eructo, color magenta
Subo a la rusa con pasamontañas
Oliendo a tinto, imaginario
Rara certeza tener -yo- entre mis manos
El mundo entero, ¡ilusión perfecta!
Como el eructo color magenta
Expandir mi lienzo, soltar mi flema
Amor privado
Mentiría si te dijera que eres la razón de mi
existencia,
pues -obviamente- aquella razón guarda plena relación
con
una relación plena de mis padres
Mentiría, también, si te dijera que me haces
querer la vida,
ya que -hasta ahora- lo único que me mantiene vivo es
el temor a la muerte
Otra mentira sería, por ejemplo, decirte que sin ti
me falta el aire,
puesto que si eso llegara a ocurrir sería producto
del asma,
de la altitud del lugar geográfico en cual me encontrara,
o -quizá- del tiempo que llevara bajo el agua
Pero no mentiré cuando te diga lo que no escribiré
en esta hoja
y que prefiero guardar para el próximo momento
en el que estemos juntos,
pues nuestra relación no es un tema público,
ni menos un tema para escribirlo en un poema tan estúpido
como este
Con una mano
Con
una
mano
contesté
el
teléfono
(y
eyaculé
con
tu
voz
en
el oído)
Cuestión de cantidad
Me gustan más mis manos
que tus labios
No por cuestión de calidad
sino por cuestión de cantidad
Estoy cansado de hacer
nada
Estoy cansado de hacer nada
De quedarme con las manos sumergidas entre
sábanas fétidas y gemidos de control remoto
Estoy absorbido séptico exhausto
De aspirar mi pestilencia y de rascarme con mis
uñas quebrajadas a pedazos marchitos de minutos
desechables
Soy mi propio entierro en vida
Solitaria pompa fúnebre que se abre camino entre malezas
acérrimas que confunden hasta la muerte que no está
lejos
ni cerca pero que está dentro como lapa como musgo de
acero
en mi capa más honda en mi propia entraña rodeada
y emboscada
por aprensiones ácimas y pusilánimes
Estoy cansado de hacer nada
pero -a la vez- no quiero dejar de hacerlo
Los seños
Embalsamados parecen los seños
que se fruncen como yeso inamovible
en las frentes de los rostros azarosos
Señal de tempestades acérrimas
que ofuscan hasta las liendres
en los pelos escondidas como canas
de mitómanas apariencias florales
No hay ojos que secretos no guarden
ni mentiras bípedas que se levanten de las
sombras
El hombre es miserable por naturaleza
Roedor cruento de subterráneos hipócritas
La verdad sucumbió ante la palabra
En el parto primero el brío se apagó
¡y no volverá hasta el día innombrable!
Prefiero los individuales
plásticos
Yo, personalmente, prefiero los individuales
plásticos
Los manteles suelen alertar a mi nariz sobre
presencias indeseables que no hacen otra cosa
que alterar la paz de mi independencia farsante
Como un jugador empedernido, me entrego al vicio
de mi soledad implume y me declaro el mayor
aspirante de polvo manual y sucedáneo de audífonos
del
mundo
El chirrido de las multitudes suele darme arcadas sobre
todo en las tardes de siesta
En las tardes donde con brío jalo la droga de mis únicas
compañías gratas: yo y yo
Y es que estar solo es imposible: siempre estoy conmigo
Pero estar conmigo es mejor que estar contigo
Y -obviamente- mejor que estar con todos ustedes
Quiero escribir un poema perfecto
Quiero escribir un poema perfecto
que estalle y se disperse como el mundo en su
génesis
que zumbe y que chille como el aleteo de millares
y millares de enjambres y de enjambres reunidos
todos juntos reunidos
Quiero escribir un poema perfecto
o -quizá- no tan perfecto
La perfección no es tan perfecta como
el poema que yo quiero escribir
Quiero escribir un poema desnudo como tu carne
desnuda
Como tu risa, como tus huesos, como tu
alma quiero el poema quiero el poema
Flexible como tus piernas e indómito como
las aguas que te desvisten esta noche y que
te hacen más perfecta de lo que eres más
perfecta de lo que serías sin ellas
Quiero escribir un poema con lunas y con flores
y con muertes y contigo y conmigo y con los dos en
una alcoba con espejos y colchones y con ganas de
tirarnos y tirarnos y tirarnos
y tirarnos
Todavía huelo tus labios
Todavía huelo tus labios en mis labios
Jalo a pedazos el aroma que tu cuerpo
soldó sobre el mío
y recuerdo aquella noche como un océano
de agua tibia que indomable se dispersa
entre las sábanas de este catre corroído
Sigo aferrándome a tu pubis cada tres mil
seiscientos segundos
Con la lengua entre los dientes y sudando
calentura por cada partícula de mi cuerpo
Mis deseos, mi sexo, mis eyaculaciones
toda mi líbido te la dedico con mis manos
entreabiertas simulando una sortija
inexistente
Como una llaga solitaria que se fija en la
parte interior del prepucio luego de un coito
salvaje
me regenero para volver a herirme
y me entrego a la furia ninfómana de tus
dedos
para que me pellizques a cachetadas
y para que me extraigas de esta perenne
fantasía
Andrés
Urzúa de la Sotta
rocinante_21@hotmail.com
Leer: Sobre poesía,
lectura y sociedad, de Andrés Urzua de la Sotta