Calas
Germán
Carrasco
Dolmen-poesía
Santiago de
Chile, 2003
148 págs
... De todos los países
sudamericanos, quizás no sea Chile el único que pueda vanagloriarse de
una diversa estirpe poética, pero sí es el que cuenta con una de las
dinastías más espectaculares y prolíficas del continente. Como de
Irlanda se ha dicho que es una isla de bardos y de santos, de Chile
podría decirse que goza de una auténtica raza de gigantes y
archipoetas, con voces de la talla de Pablo Neruda, Gabriela Mistral y
Vicente Huidobro, o los no menos encumbrados y ciclópeos Pablo de
Rokha y Gonzalo Rojas. Pero eso no es todo: cuenta también con un
encarnizado detractor de todos ellos: Nicanor Parra, el padre de la
"antipoesía", cuya influencia ha sido más que fecunda (en el país
trasandino y en el resto del continente) y ha engendrado a poetas como
Enrique Lihn, Barquero o Uribe Arce, por nombrar sólo algunos de sus
herederos surgidos alrededor de la década del 50. El surrealismo
también ha tenido un amplio predicamento, por supuesto a partir del
Neruda de Residencia en la tierra, pero asimismo a través del grupo
Mandrágora. Luego, a fines del '60, empezaron a perfilarse algunas
voces (Oscar Hahn, Gonzalo Millán, Waldo Rojas) más solitarias y
dispersas, y quizás menos proclives a los excesos de la vanguardia.
... Si
bien la obra del poeta Germán Carrasco, nacido en Santiago de Chile en
1971, consta de apenas tres títulos publicados, ya ha merecido un
amplio consenso tanto en su país como en Buenos Aires, donde recibió
la distinción del último concurso hispanoamericano convocado por el
Diario de Poesía y la revista Vox de Bahía Blanca. Es que el programa
poético de Carrasco, como se pone de manifiesto en este ambicioso
libro, aglutina todos los caminos trazados por la "tradición de
ruptura" de la poesía chilena a un tiempo que -en palabras de
Alejandro Zambra- "muestra una sensibilidad nueva", quizás marcada por
cierto desasosiego experimental y un léxico mediatizado propio de los
años '90. En este sentido, Calas es un libro que ensaya todas las
aleaciones poéticas conocidas sin terminar de acondicionarse a
ninguna; desde el vitalismo anticapitalista al nihilismo formal,
pasando por la experimentación tipográfica, la elegía, la "postal
evangélica", el cable de agencia noticiosa, la estética homeless, el
yámbico, el surrealismo, el prosaísmo anglófilo, etc. Es por
consiguiente una poesía que se despliega en un efecto "kermesse" (para
usar un término que le gusta a Carrasco), sobresaturada de múltiples y
antagónicos registros discursivos; escrita con un aliento visionario
entre surrealista y "hipster", y cuyas imágenes turbias y
entrecortadas "para nuestro exclusivo goce y dolor/ se infiltran en el
ambiente/ como el sigiloso humo que hace un saxo/ o como la cacheteada
repentina de la amante/ que rompe el silencio de este parque/ y
arruina la película al voyeur." La poesía de Carrasco deriva en parte
de las grandes líneas de fuerza de la tradición chilena así como de la
"antipoesía" de Parra y Lihn, pero a su vez estrena el argot de un
nuevo grupo generacional que intenta dar cuenta de su experiencia
estética en un paisaje histórico y político arrasado completamente por
el capitalismo salvaje.
por Walter
Cassara
En pagina12, 18 de
abril de 2003