Proyecto Patrimonio - 2008 | index | Efraín Barquero | Patricia Espinosa | Autores |


 

El pan y el vino, Poesía de Efraín Barquero
Lom Ediciones, Santiago, 2008, 63 páginas.

La extrañeza de vivir

Patricia Espinosa
Las Últimas Noticias, 8 de Agosto de 2008

En su primer libro, "La piedra del pueblo", publicado en 1954, el poeta Efraín Barquero escribe: “Estoy lleno de símbolos de carne y hueso, / y mi canto es una fábrica terrestre”. Y también: “Mi voz no está suavizada por alfombras / no tiene la prosodia almidonada / ni anda con el acento a la última moda”.

Esos versos condensan en cierto modo lo que luego se torna recurrente en la vastedad de su obra: su adscripción a lo material, su anclaje en la realidad de quienes sufren, ya sean trabajadores de una mina, estudiantes pobres u obreros accidentados. Al comienzo de su trayectoria, esta politicidad es más bien literal y alcanza uno de sus momentos álgidos en dos libros aparecidos en 1974: "El poema negro de Chile" y "Bandos marciales". Con el tiempo, sin embargo, el autor opta por un tono más indirecto en lo político, privilegiando lo mítico y simbólico alrededor de tópicos como la vida cotidiana y sus hilvanes sociales, la soledad y la muerte. En cualquier caso, el poeta siempre ha alentado la posibilidad de alcanzar la redención volviendo al origen desde un presente degradado, otorgándole a la solidaridad un papel preferencial en ese tránsito.

En "El pan y el vino", su más reciente poemario, Barquero ahonda en su propuesta estética, ya articulada en más de veinte libros. En las páginas pares del volumen, entrega breves poemas que se aproximan a un misticismo corriente, de todos los días, mediante versos concisos que abordan una sola temática: el rito de beber y comer. Los textos concentran sacralidad y, por lo tanto, hablan de la maravilla del pan y el vino como símbolos de redención y encuentro (tal como El pan del hombre , publicado en 1960). Frente a esta escritura templada y salvífica, aparecen, en las páginas impares y a modo de contrapuntos, poemas extensos cuyos títulos conforman un mundo en el que la decadencia y la degradación se atenúan mediante la invocación al pasado y la proliferación de metáforas y símbolos de origen cristiano.

La de Barquero es una poesía que aborda la condición humana desde un punto de vista filosófico, en la que se alude a la continua extrañeza de vivir, al vaciamiento existencial producido por el transcurso del tiempo. Es recurrente la actitud de espera y de mirar sin ver que asume el poeta, en un trayecto que siempre es interrumpido por el surgimiento de un elemento destellante que carga de sentido a una escena, otorgándoles en ella un preciso lugar a los cuerpos insertos en un entorno inconmovible. “La casa a medio hacer” y “El gesto que nunca se termina de hacer” son dos poemas que aluden, además, al acto de escribir, de hacer poesía, de identificar el poema como un “armado inconcluso”, un poema visto al modo de una casa que se puede ver o recorrer, “desde adentro / desde afuera / desde todas partes”.

Efraín Barquero es mucho más que un nombre que postula al Premio Nacional de Literatura, el cual será dirimido en los próximos días. Obviamente, sus años de exilio y autoexilio lo han alejado de la sociedad de castas literarias que imperan en estos lares; sin embargo, la contundencia de su escritura es innegable y va más allá, mucho más allá, de cualquier posible galardón.

 

 

 

Proyecto Patrimonio— Año 2008 
A Página Principal
| A Archivo Efraín Barquero | A Archivo Patricia Espinosa | A Archivo de Autores |

www.letras.s5.com: Página chilena al servicio de la cultura
dirigida por Luis Martinez S.
e-mail: osol301@yahoo.es
La extrañeza de vivir.
El pan y el vino, Poesía de Efraín Barquero.
Lom Ediciones, Santiago, 2008, 63 páginas.
Por Patricia Espinosa.
Las Últimas Noticias, 8 de Agosto de 2008.