A Toast
Dentro de la botella un arcoiris
y Lucifer me dice que el elixir
lo vamos a beber entre los dos
Stunt
sensaciones plenas
sobre pisos frágiles
sobre cuerdas flojas que tienen
los círculos dantescos como malla
para caer al sufrimiento eterno
el poeta los amantes el lenguaje
cruzan por la cuerda fácilmente (a veces).
Un viejo y un zorzal con fondo rojo
Este zorzal que siempre
es bienvenido
en la plaza en la página en el patio
constituye con el vino y el diario
el último sabor que he conseguido.
Sólo yo de verdad entiendo el trino:
el presente es el presente es el canto
el pájaro el oído el pelo cano.
Rato hace lo demás perdió sentido
o lo tuvo mucho, yo estoy tranquilo.
...............
Zorzal canta y camina con los nervios
...............
camina agachado y se para recto.
Zorzal con fondo rojo, decidido
a convencerme que nada es más cierto
que la aurora el crepúsculo el infierno.
Desde la ventana de un edificio a la plataforma
de otro
Este señor de lentes y de terno
acostumbra mirar por la ventana
(en eso tranquiliza la mirada
nerviosa de planillas y descuentos).
Debería tener un catalejos:
una pareja bajo la lluvia baila
una marcha nupcial anticipada
sin música, paraguas en el suelo.
Pero eso no es todo: esta luna de miel
continúa con todos sus rituales:
a los sexos los cubre el impermeable.
(En otro edificio, feliz el voyeur
viejo, recuerda tiempos de antes
y no se ha perdido ningún detalle).
Hay gente que roba en la iglesia
Los fieles son achoclonados pétalos oscuros
en una rama que no es el Metro, Ez,
ni la sagrada iglesia romana
porque esta nueva iglesia tiene muchos más fieles
y a ella asisten también curiosamente sus infieles:
adolescentes alcohólicos, roqueros, señoras
pobres que tiernamente -por mandato de la usura-
hurgan en sus sebientas e insuficientes chaucheras
en la fila, antes de pagar
o no pagar lo que se oculta bajo el abrigo.
Los muchachos en tanto roban pisco: aperitivo
para un banquete futbolístico sin campeones.
El templo se llama supermercado
y en otros lugares se llama Malí o Centro Comercial
y es -tan lógicamente a veces-
asaltado al por mayor o hurtado al detalle
por algunos infieles fieles mal acostumbrados.
A
La demasiada culpa que puede haber
o tratar de quedarla en la página:
palabra infecciosa que sobra
pero que debe ir
en el rompecabezas
algo está mal. Y es difícil
no salpicar a nadie cuando se toma
la diaria sopa mar de bilis negra
gracias por este oasis de angustia
y por tus ancas Rita.
...............Estornudo
trasero y ojos,
sol, musgo: humedad comestible entre las baldosas.
No comería más si me divorciara
de todo esto ¡imposible
siendo nariz y falo y vísceras
que feliz viera desparramadas
en un iceberg para mí solo, en la planicie
de los muslos de la pureza!
Corte de luz en pleno día
La tarde con olor a soldadura
se quiere instalar en el oído
a crispar galerías con su vaho
a desplegar sus movimientos sinfónicos
en las poblaciones callampa lenocinios
y barrios residenciales del cerebro.
Exhalaciones de pulmones insanos
cortan la leche del aire.
La muerte y la quemadura y la vecina
que abre un centímetro el visillo
para ver si los muchachos vuelan bajo
o demasiado alto y voluptuoso
y tomar así alguna fotografía
Exhalaciones de pulmones insanos
cortan la le
Con mucha velocidad he comprobado
que el cuerpo se termina rebelando
pero lo lento es blanco perfecto
de esta falta de ritmo ocasional
COMO CUANDO UNO QUIERE AMANECER SIN LENGUA
como cuando la purificación implica despresarse
o despresar algo poco a poco
De acuerdo de acuerdo
que no haya luz en el museo
pero que sea sólo por hoy
pero que sea sólo por hoy
Quemadura híbrida y atasco
cámara con la lente empañada
Asumir o hacerle el quite en el paquito-
ladrón eterno, resarciéndose, etc.
Están construyendo
Están construyendo un edificio
y una pareja de amantes-zombies
mira el proceso desde una ventana
(ellos deberían escribir algo al respecto,
informarnos).
Bailan en una pieza
(All the things you are: Tatum-Webster).
Hacen el amor cada cierta cantidad de tiempo.
Hablan. Fuman.
Toman té y vino.
Y van a cada rato a la ventana
a ver la construcción del edificio
y no escuchan los ruidos de las máquinas ni herramientas
porque la ventana es estrictamente hermética.
Yo los miro por una rendija.
Monopolizan mi tiempo.
Empieza a oscurecer.
Miran por la ventana
a un nochero al que se le ven sólo los pies cruzados
y el humo rápido de un tarro de café.
Comidilla de pueblo
No sé qué estamos haciendo aquí
arruinando nuestra reputación en un pueblo chico
mostrándonos demasiado sin darnos cuenta
hasta hoy
Día en que la luna nos llama la atención
porque no quiere que miren su reflejo en tus ojos
ni mostrar las sábanas
color luna alegremente salpicados.
Deberíamos salir del horroroso pueblo
que es un pueblito o Santiago de Chile
o quizá todo el mundo, cómo saberlo.
BRINDIS
Germán
Carrasco
Santiago
: Universidad de Chile, Dept. Técnico de Investigación,
impresión de 1994
48 páginas