CATORCE/QUINCE
Por
Germán Carrasco
"El
Foro me parece interesante"
Gonzalo Millán
El
Foro
de escritores es la versión chilena de algo que vieron
un par de sus integrantes en Londres, y por estos días, para no ser menos,
publican una antología o selección o compilado o rejunte de algunos
de sus integrantes.
Cuando uno abre la página del foro hay dos epígrafes:
uno de Gonzalo Millán, que dice "me interesa el Foro de Escritores".
Para qué más. La palabra del poeta es una visa que abre las mil
puertas huidobrianas, la autoridad aurática que nadie osaría discutir
porque ¿quién se atrevería a dárselas de Edipo con
semejante padre, tan re cool? Nadie. Además, la palabra del poeta es sagrada
y la necesidad del aval llega a niveles patológicos en nuestras letrillas
y letrinas. Por esta razón, si un autor nacional es publicado por una editorial
española no hay nada que discutir. Nada. "Independencia cultural"
como decían ese gran poeta que se llama Jorge González y que alguna
vez escuchamos con don Pete Zampras antes de que se envaneciera él y los
que lo compraron revisándole la dentadura y desengrillándolo para
que baile y trabaje para la patota mejor ubicada en nuestras letrillas.
Nada
que discutir. Como el incuestionable epígrafe de Millán. Si lo dice
él, es así. Si X publicó en el suplemento Y de Barcelona
es así. Y punto, que para eso tuvimos a Pinochet.
Es una necesidad
de padre, de bollas, de certezas. Una necesidad de bollas y una falta de
lo mismo pero con una sola ele. Nada de surf, nada de inestabilidades. Sólo
el timbre ministerial corre por estas lejanías: cuestionar, proponer, resistir,
todo eso es de mal gusto. Quizás por eso un sujeto en esta página
escribió que nel mezzo del camin de nostra vita de Dante eran los cincuenta
años. Pero ese célebre verso, la mitad del camino de nuestra vida,
s refiere a los 33 años, edad de Cristo y Adán (no el corredor de
bienes raíces, aprovecho de dar el dato por si alguien quiere comprar unas
tierritas:
http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20061126/pags/20061126012731.html).
33
años: edad que los creyentes estiman tendríamos todos en un eventual
juicio final. Eso para los que utilizan, no sé si para menospreciarlos
o perdonarlos o qué, el mote de "poetas jóvenes" para
denominar a algunos grandotes que están por sobre los veinticinco años:
"le falta madurar", "esperemos su tercera obra" y otros clichés
por el estilo. (El lector haga la lista mental de los poetas que murieron o se
suicidaron o escribieron su obra antes de los 35 años, desde el romanticismo
inglés, desde antes si le parece)
Otro de los epígrafes
que ponen los chicos del Foro es un fragmento de la carta de rechazo que les envió
el Fondo o el Consejo del Libro a alguno de sus proyectos, porque los chicos que
viajan y permanecen años o meses en la ciudad más cara de la galaxia,
Londres, también tiene derecho. Ponen este epígrafe al lado del
epígrafe de Millán. O sea: un burócrata estatista hediondo
a kárdex (seguramente un roto) nos rechaza el proyecto, en circunstancias
que la voz sagrada del poeta incuestionable avala nuestra poesía "concreta"
"sonora", "sonante", etc. Los poemas de la página del
Foro son como el papel mural o la alfombra de un oligofrénico del barrio
de mi niñez, "el loco Juancho". Conozco bien a algunos de sus
integrantes, el libro no: por ahora, hago como todo el mundo en nuestro país
cuando habla de poesía: sin haber leído los libros de los que hablan.
La
cosa es más o menos así: alguien se acerca al micrófono a
"leer" su poema, que a veces consiste en pegarle dos golpecitos con
un intervalo de un minuto a la cabeza del aparato (los ingenieros de sonido le
dicen antipop a esa espuma que parece la melena afro en miniatura, el nombre
antipop no me deja de llamar la atención). Y listo, al final de
los seis golpecitos ante la una concentrada audiencia de ojos vidriosos, se desata
el aplauso. El segundo poema es distinto: se trata del sonido amplificado que
producen las espinillas del trasero de uno de los integrantes (David Bustos) al
ser reventadas y grabadas por otro integrante, un DJ y músico contemporáneo
que sale en las fotos con rostro imperturbable, como algunso DJs europeos. Terminado
el "poema" se produce una ovación general.
¡Pero
si son los mismos Fluxus, es el espritu de Schwitters!
¿Quién
podría negarse a financiar a estas maravillas que se juntan en "la
picada" Rapa Nui de Providencia? (una picada con aspecto barrial, esa es
la gracia, no se vaya a decir después…) Una vez uno ultra original se pintó
el pelo azul klein y usó el mismo color para imprimir su libro de poemas.
Luego se lanzó a la conquista nada menos que de París, nada de medias
tintas que para eso hay plata. Yo los conocí a los del Foro, me llamaban
para fotocopiar los libros de mi biblioteca, luego fotocopiaban y subrayaban los
libros que yo escribí y en un momento un par de ellos ¡¡hasta
querían fotocopiarme a mí mismo!! En una ocasión le vendí
un computador a uno. Craso error. Cuando lo visité tenía pegadas
con cinta scotch algunas anotaciones y bocetos que estaban en el disco duro enfrente
de su escritorio.
Pero lo importante ahora es que lanzan su primera compilación.
Al igual que en caso de la Antología de la Universidad Diego Portales,
DIECINUEVE, a la cual guiñan con el título y en la cual me
rogaron de guata para encaletarme (no, gracias). Han sido igual de escandalosamente
originales que la antologadora de DIECINUEVE, alter ego de un par de personajes
que hicieron diecinueve en el departamento de literatura creativa de esa empresa
(Pete Zampras & his new friends). Esta compilación, la del Foro se
llama Catorce/Quince. Ni el grupo de creativos más audaz habría
sido tan original para titular un libro. Pero se trata de un título LP
(language poetry), o concreto, o minimal. ¡Catorce/quince! Nótese
el guiño a la adolescencia , sinónimo de lozanía y frescura
lírica, ¡avant garde, señores! (Algunos piensan que la vanguardias
no tienen sentido sino tienen un gesto político y radical, qué aburridos).
Lo que me pregunto es cuándo saldría la antología o compilación
DIECISEIS/DIESICIETE, un puente entre los audaces poemas -en verso, porque estos
chicos performeros también escriben- de los vanguardistas del Rapa Nui,
y la antología de los consagrados de la UDP & friends. Así se
habla del libro: sin leerlo, como todo el mundo en esta cosa de nada y para
nada que es el poema (citar a Lihn: hay que citar, es de buen tono).
DIECISIETE
también es un nombre emblemático, la Lolita de la literatura desplegará
todos sus encantos en el momento menos pensado. Quizás siguiendo la directriz
de uno de sus incuestionables líderes, Pete Zampras (líder por haber
sido publicado en una editorial española) quien señaló, que
junto con "florecita roquera", "volver a los diecisiete" y
"la jardinera" eran algunas de sus influencias. Habrá que leer,
supongo. Veintiuno serán los dolores.