
MULTICANCHA
Ediciones
El billar de Lucrecia, México 2006.
Poesía Latinoamericana
Germán
Carrasco
OMBÚ
No diremos: majestades de misterio,
símbolo del símbolo, phytolacca dioica
pero aquí descansaremos del calor
para oír la voz del árbol o sus nudos
(casa, humedad, cuerpo, picnic, mate).
Los amantes bonaerenses son adictos
al misterio de estos árboles nudosos
y también a las anchas costaneras.
Los escultores, Lola Mora, por ejemplo,
acarician ombúes como cuerpos
(y luego acarician mármoles y cuerpos).
Raíz: mano, elefante, pulpo,
yuyo descomunal de la prehistoria,
quitasol que protege a las parejas de jeans.
Las raíces exteriores del ombú
—film o novela de ciencia ficción—
reconquistan espacio público y aceras;
rizomas descomunales, aspiran
enroscarse en las rejas, infiltrarse
en palacios de gobierno, fundirse
en el nouveau de las fachadas
por el barón rampante, las parejas de jeans,
los ajedrecistas, los niños-maradona y el cartero
que se detiene a por una merienda.
Ese era el sueño de Kulcevsky.
Bajo este árbol esperaremos el diluvio
y en el suelo nos sentaremos a mirar
el paso ridículo y tierno de las caravanas
de extenuados dinosaurios y mamuts,
el sonido fricativo y seco que hacen
al timbrar el fango sus patas y su ritmo.
Y hay, según el taxónomo, varios tipos humanos
que habitan en los brazos de un ombú:
según la prensa fosforescente y amarilla
existe el tipo de los que cuelgan
cabeza abajo amarrados de un tobillo
como el fruto raro de billie holliday;
si permaneciesen quietos por un lapso
estos últimos podrían simular murciélagos
pero se sacuden en un extraño baile
o quizás en un intento por zafar
(los esqueletos que apreciáis en este instante
pertenecen a ese tipo de colgados
como extraños adornos navideños
de naturaleza edulcorante y sicodélica).
Y aunque toda taxonomía es ominosa
habitan bajo el ombú: los que parecen Adán
y nombran por primera vez el mundo,
las que parecen Eva (ah Eva desnuda,
tráeme una tonelada de manzanas)
y también quienes se asemejan
demasiado a la célebre serpiente.
Yo soy de los que parecen monos
(aunque el ombú es austral y los monos no lo son
pero da absolutamente lo mismo
"monos tropicales en un árbol meridional"),
monos-araña hiperkinéticos, confundidos
en el ramaje, el manchaje impresionista
como niños que trepan rejas altas
de canchas estatales al caer la tarde.
Y también podemos distinguir
dos tipos de poetas que cuelgan de un ombú:
los que parecen frutos y caen al suelo
y tiñen, indelebles, el pavimento
y, bah: los que cuelgan y eyaculan
para cultivar una mandragora.
ELEFANTES
BLANCOS
Nicht nur, dass sie
sich unter politischen Gesichtspunkten
ais ganz und gar unergiebig herausstellt, die Entrüstung
ruft in mir im Allgemeinen das Gefühl hervor, dass ich
mich für jemand anderes schämen müsse. Dennoch...
TIMO BERGER,
Kunst, Politik und Poesie in Lateinamerika im Zeichen
Una ciudad es toda una ciudad (más claro ponerle lejía)
pero hay que insistir: no se puede hacer una metonimia
de toda la comarca con un solo barrio.
Lo digo por las postales de autopromoción
que aparecen en la señal: edificios espejeantes
para que narcisa y obscenamente se reflejen
esos dibujos animados, esos personajes de ficción
que tanto nos gustan en Tai Pei y Nueva Quillahue:
Altazor. Superman. Dios.
Por qué y para qué héroes, magnificencia,
elefantes blancos, mayorazgos, caciques,
Por qué les neiges. Por qué aviones de despegue vertical
con los que un petimetre, un pendejo pertinaz
rodeado de botellas de whisky y líneas de polvo
(que confunde con no sé qué montaña sagrada)
juega a que juega con el mundo, con la conquista
de no sé qué luz del mundo como en un casino
o un juego de computador. Por qué templos.
Por qué en el distrito el currutaco del auto rojo
o el cantante con los brazos abiertos
como un cristo en su esplendor, o un fénix o algo así.
For it's the hoo-doos, the somethin' voo-doos
Y por qué nos sueltan los rottweilers.
Por qué las voces suenan como fanfarria
si con un buen documental es suficiente:
en cámara lenta, un megáfono y un altoparlante
caen al suelo como clavas de bowling
y matan a un lote de incautos al caer.
Venid a ver correr la sangre por las calles.
La arraigadísima idea de héroe que canta por boca de
otros,
el bardo sacrificial y heroico, en fin, la idea católica de
santo
(o padre que golpea la mesa cuando habla) se confunde
en el imaginario colectivo con la idea de poeta. Y al héroe
santo o poeta (palabras intercambiables en el imaginario
colectivo) se lo considera intocable y a su palabra sagrada
en circunstancias en que son y somos todos
unos simples comedores de ceviche.
Cuatro o cinco currutacos (de apellido, claro está):
los únicos que detentan el monopolio de la palabra
en la comarca: triste herencia
de un siglo de caballeros de barbita blanca, suaves bastones,
sombreros, guantes que protegían uñas de águila
Pero por si vienen al fin las pobrecitas gárgolas
con su azote de tormenta a enseñorearse
llevo soluciones de sal en la mano derecha
y en la izquierda
y por si viene cualquier pequeño dios
con su chorrera de signos de exclamación
En la sala nosotros vamos y venimos
vacilando un poco de be bop o hard bop.
(más vale)
o un maravilloso hip hop chileno,
"un pequeño poema resentido"
o, afterDizzy:
SABLA Y BLU SABLU BLAA BY BLAA
SASULYA DA BA DA BY BLAA
SADU BLAA Y AA SASULYA DA BA DA BA DY BLAA
For it's the hoo-doos, the somethin' voo-doos.
No se cuestiona a las instituciones: SON SAGRADAS
ni a todos los investidos con una especie
de UNIFORME AURÁTICO.
Y así cae la noche en la república,
como la pesada sotana de un cura pedófilo
que oscurece una ventana. Buena, eh.
Oremus:
............ Olvidemos al che y recordemos
al Chino y al Willy
............ esos dos que lo acompañaron
hasta el final
............ y murieron con él,
no por él, sino con él
............ pero los fotógrafos
les pasaban por encima,
............ caminaban por sobre esos
bultos desguarnecidos
............ haciéndolos a un lado
con los pies
............ para obtener el mejor ángulo
del comandante
............ que nuevamente tenía
reminiscencias
............ DEL CRISTO de caravaggio
o zurbarán
Un barrio no es toda la ciudad,
menos aún esos edificios espejeantes espejismos
que aparecen en la señal internacional.
Otros que viven en barrios muy distintos
—poblas callampa, slums, favelas, villas—
construyeron esos portentos,
esos sólidos castillos que son nuestros dioses
en toda nuestra américa morocha
(y en la otra también)
como en ese poema de brecht, donde pregunta
quién construyó las pirámides, las siete maravillas,
etc.:
no el emperador con sus propias manos, qué duda cabe
ni los extraterrestres ni los hiperbóreos
ni la mano de ningún dios en sus ratos libres
ni las criaturas maravillosas de la ficción
o el surrealismo en cualquiera de sus versiones.
Sí, una perogrullada, pero se suele olvidar:
una ciudad es toda una ciudad,
A no un solo sector. P. Ej.:
............ (a ver, Carmen, voy a practicar
—ojalá te gusten—
............ cuatro versos centroamericanos:)
............ Hay un trozo de selva que
no quiere ser visto
............ entre el lujo del hotel y
la exuberancia del paisaje,
............ hay cercos de plantas como
muros que esconden
............ platanares de esclavitud
en Centroamérica
(¿cachaste la movía en Costa Rica?:
los buses de distinta clase, la caza de nicaragüenses,
los cercos de plantas que esconden mano de obra barata
y que inevitablemente hay que cruzar para acceder
a los parajes como Tortuguero o a las playas:
los extranjeros no deben ver aquello
y tras los fuegos artificiales se ocultan
fugaces estrellas negras, planetas, perlas de ónix,
casetas mínimas en vez de casas. Machetes:
no por nada a veces despierta el cortador de bananas
y queda el tremendo quilombo).
Una ciudad. Lo decía por la hermosa cabellera
de estas niñas rubias, rozagantes
en un prado bávaro kitsch del sur de chile,
por un par de hermosas construcciones
-un sólido castillo es nuestro dios—
no muy lejanas a las mediaguas
—casillas de emergencia- sinluzniagua
del Hogar de Cristo (que son aprox. del tamaño
de un arco de fútbol profesional
y en donde viven hasta seis personas)
mientras jóvenes cristianos de barbita
y rostro completamente estúpido
aparecen en los medios sonriendo
o lavando su culpa en una artesa. Lo decía
por la prensa dedicada al espectáculo
por la prensa que hace la vista gorda
por la prensa independiente, que no existe.
por todo lo ABC 1 en que se posa la cámara
como se posan las moscas en la mierda.
Y hay otros elefantes, de mármol, loza,
una escritora ugandesa me regaló una vez
uno de madera. Hoy vi un maravilloso tablero
de jade y lapislázuli en donde todas las piezas
como en el Campo de Marte, Kuruksetra,
montaban elefantes azules o verdes:
Países convertidos en elefantes blancos
y los palos blancos de la prensa.
Nosotros, escuchamos jazz y chasqueamos
(más vale) dedos de alegría, vacilando:
SABLA Y BLU SABLU BLAA BY BLAA
SASULYA DA BA DA BY BLAA
SADU BLAA Y AA SASULYA DA BA DA BA DY BLAA
SABLU Y BII
Bueno, que los elefantes, de lapislázuli y jade
caminen hacia ti como las sílabas de este pasajillo, este
......... discurso.
Dicen que a los elefantes hay que ponerlos
como si vinieran ingresando a la casa.
De esa manera —dicen—
entra con ellos
................ ........... EL DINERO.

................................
-....................... .. Como monos
los niños trepan la reja de la multicancha
(no se sabe si es privada o fue cerrada por la municipalidad:
da lo mismo, no se puede ingresar),
................................ -.......................
..monos-araña
cuyas siluetas elongan y patalean en un crepúsculo de yodo:
................................ -.......................
..si se cae alguno,
................................ -.......................
..se mata
(porque las rejas son altas para que las pelotas
no salgan del recinto cuando juegan tenis o fútbol),
—¿te acuerdas cuando descubrimos a Melisa y su novia
en la primavera descalza de los parques?
................................ -.......................
..Los niños quieren seguir jugando
................................ -.......................
..como los amantes de esta plaza
................................ -.......................
..quieren. Como
................................ -.......................
..todos
—¿Te acuerdas cuando descubrimos a Whitman
en la plaza?
"oye oye oye para un rato se supone que no existen
plazas playas privadas están prohibidas
pero existen yo las vi me echaron cagando de una. todo igual
que siempre ah. la ley es letra muerta
(arts. 582 y 589), el DFL 292 art. 6 y el DL 1939
letra muerta como algunas palabras discursos
que necesitan playa oxígeno color en la piel,
el cuerpo exige cada tanto el yodo-aurora de los piures
exige sexo deporte horizonte el rayo verde exige
el fundamental oxígeno, las playas plazas
privadas de Nueva Quillahue y de Shóu Wo existen
como EL PUÑO EN ALTO QUE A FIN DE CUENTAS APRETABA UN DÓLAR".
Y entornaba Whitman ojos para citar Ricardo II,
muy provinciano lo del name dropping —le dijimos—
además la indignación no sirve
de nada de nada sirvió
decírselo, entornó ojos, baritonizó:
"This land is now leased out, I die pronouncing it"
y decía que iba a colaborar con datos para una lírica
hip hop
(nos entregó un papel escrito con letra diminuta):
"Imagen recurrente: barreras
que separan a la gente de lo que antes habían sido recursos
públicos. Vallas: única formade proteger la propiedad
de posibles bandidos. En tanto, ciertas vallas realmente necesarias
están siendo atacadas. Las barreras que existían
entre espacios públicos y privados impidiendo que hubiera
publicidad en las escuelas, lucro en la salud pública
o que los noticiarios actuaran como vehículos de las
otras empresas de sus propietarios han sido derribadas. Las
empresas de seguridad hacen su agosto en las ciudades en las
que es mayor la brecha entre ricos y pobres. Los brasileños
gastan 4.500 millones de dólares al año en seguridad
privada y los 400.000 guardias privados superan en número
a los agentes de policía en una proporción casi
de cuatro a uno. Elevadas fortificaciones que protegen a los
que tienen de los que no tienen, metonimia del mundo".
Viejo loco. Reclamaba por la ausencia de horarios nocturnos
y té y café gratis en las bibliotecas públicas.
-¡Poco faltó para que pidiera un bergere para cada homeless!
La plaza ((playa)
enrejada como la casa de ex agente (sólo faltan los rottweilers))
abre los fines de semana para que descanse
la gran masa desprofesionalizada
aunque con tal de dar "empleo flexible" que muchos necesitan
sería bueno trabajar también domingos y feriados
.............................x
el mismo sueldo.
Recuerdo lo que fue el remanso del cartero, el sandwich,
el ajedrez de amigos los besos y dedos adolescentes,
había alta poesía y de la otra en garrafas y pastito
y latas de cerveza helada que envolvíamos en papel marrón
.............................Si
se cae —te aviso—
.............................alguno
.............................de estos
trapecistas,
.............................se mata.
.............................Pero afortunadamente
¿Te acuerdas cuando descubríamos palabras
y experiencias en pandilla,
miríadas de palabras, como esos cachorros de gato abandonados
rosados ciegos lampiños sin leche ni madre que alguien había
dejado
en una caja de zapatos y que mirábamos atónitos?,
¿te acuerdas cuando descubríamos
a los vendedores de ungüentos y polvos mágicos, a Melisa
y su amiga
besándose o esas cajas de sorpresas que traían los que
llegaban de algún viaje
para nuestra fascinada inspección?, ¿te acuerdas cuando
descubríamos
en la primavera descalza de los parques?
..................... ...........
............... ............. .................................para
Cecilia Pavón

"(...) elefantes
blancos, quizás esas nuevas construcciones cuya suntuosidad
resulta ofensiva en repúblicas que hacen gala de la distribución
del ingreso más desigual del planeta. Sólidos castillos,
dioses de un modelo excluyente y brutal. Pero estos elefantes parecen
ser también los espacios públicos cercados o arrasados
como ese gigantesco hospital público cuya construcción
se viera interrumpida por el régimen que impuso el modelo económico
existente hoy, por ejemplo, en Chile.
También fueron conejillos de indias otras repúblicas
latinoamericanas, que quedaron como tierras baldías luego de
la devastación y los experimentos de los años noventa:
sitios eriazos que se ocultan en la postal, en la prensa, en el relato
hegemónico. Aunque la expresión "elefantes blancos"
podría aludir a la majestuosidad del Ombú o a las construcciones
públicas de principios de siglo, en este set de poemas parece
referirse también a una manera de poetizar solemne e inefectiva
en donde, además, el bardo se arrogaba la representación
de alguna tribu, esto es puesto en tela de juicio por casi toda la
nueva poesía de Hispanoamérica y es reemplazado, con
lujo y agresividad, en este caso, por una poesía liminal, critica,
antimetafísica, alegre, fragmentaria, silenciosa, hecha de
ecos, a ratos humorística y -la mejor manera de resistencia-
profundamente sensual"
Catalina Villalobos, Guardia
"Una cancha para usos múltiples, pero cerrada. Un espacio
vedado, cuyas rejas trepará el poeta como un mono-araña,
voraz de juego. Acaso la poesía no es más que un ejercicio
de infiltración: el poeta como allanador. El asedio de Germán
Carrasco es ágil, mundano y antiheroico, como un escuincle
habilidoso que se cuela, carcajeándose, entre las patas de
los elefantes blancos. Tiene un olfato natural y sabe abrir caminos"
Julio Trujillo, tinterillo central de Letras Libres
"Lúcido tiro
al fondo y lúdico despeje, [la poesía de Germán
Carrasco] apunta en Multicancha a una arriesgada, sugerente
y exitosa medición de fuerzas [...] con la tradición
-selección- de alguna poesía moderna. Si en sus títulos
anteriores Carrasco había driblado a través del campo
lírico de Parra, Lihn y [Juan Luis] Martínez, en Multicancha
atreve a otro contra-golpe"
Hernán Bravo Várela, Basket Total
Ediciones El billar de Lucrecia E-mail:
ed.elbillardelucrecia@gmail.com
http://elbillardelucrecia.blogspot.com
"Multicancha" de Germán
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