El
monstruo marino
la memoria es una almohadilla en forma de corazón
en
donde las costureras clavan agujas y alfileres
en la más nieve de
las soledades
en la más aleonante brisa marina
o un pueblo
caluroso en brasil
¿Será él?
(la memoria es
una almohadilla en forma de corazón
en donde las costureras clavan agujas
y alfileres)
¿Lo saludo? (vamos, por qué no, somos adultos)
sorbe
cerveza ¿será él? parece será pero claro es él
(¡) cómo
estás qué alegría yo pensé
que te había tragado
una universidad yanqui el vih el alcoholismo la
vida
o un monstruo marino lareconch
y charlamos y charlamos
y ya,
fin.
Alta Poesía
A veces quemo la vela por ambos cabos
A
veces quemo el aceite de la medianoche
y hurgo en libros como con herramientas,
contundentes
herramientas. Golpean:
"ábreme, samaritano, tengo a mi hija en
el hospital
y necesito monedas para el microbús"
¿Cómo
saber si dicen la verdad?: Se cacha al tiro
y creo no equivocarme en estos
casos:
con alguna herramienta contundente
como por ejemplo una pala de jardín
-cualquier herramienta es un arma
si se la empuña adecuadamente-
permanezco
alerta a palabras y sonidos
de la calle, a la vez que del libro
o mi boceto,
garabatos; me detengo
en una palabra, creo asirla, y esta vez
siento que
forcejean con ganzúa. Los espero
con una contundente herramienta de
jardín
en una mano. Con la otra leo "oda a un ruiseñor".