El poeta Juan Cristóbal es una de las voces claves de la actual poesía peruana y latinoamericana. Nacido en Lima, en 1941, ha recibido diversas distinciones, entre las cuales destacamos el Premio Nacional de Poesía, 1971.
Licenciado en Literatura por la Universidad Mayor de San Marcos, ha dedicado su vida a la docencia.
La siguiente conversación se realizó en los primeros días de noviembre del presente año.
POETICA
(¡el muerto orina!)
.. .. . .. .. . .. . los tontos crean su propio paraíso
.. .. BUKOWSKI
A VUELO DE PÁJARO
UNO
En el 2004 publiqué el libro Final de vida, cuya tercera parte se llamaba ¡el muerto orina!
En la presentación del libro afirmé que no volvería a escribir más poesía, por eso el titulo del poemario.
En el 2005, a raíz de una entrevista para un diario local, a propósito de un nuevo libro de poemas, El libro de los entuertos, expliqué porqué volvía a publicar, (porque) “escribir es la única tabla de salvación de mi vida”.
DOS
Final de vida fue producto de una profunda y grave desilusión en varios terrenos: emocional, político, social, humano y literario. También el enfrentamiento ante la fragilidad de la vejez y el misterio de la muerte.
La tercera parte era, específicamente, la honda desazón frente a lo cultural y literario.
Pero sucede que esa tercera parte tenía (lo que hoy son los gritos) una segmentación: intercalaba un texto en prosa, tratando de contar una historia paralela al eje central del poema. Experimento que no dio los resultados esperados, pues le quitaba fuerza y vigor comunicacional al poema: como que lo desvanecía y ahogaba en su lectura. De allí esta nueva publicación. Para presentarlo con toda su fuerza original.
TRES
Las razones iniciales del poema no han variado. Subsisten. Pero de una manera más racional y comprensiva. El nombre de Poética indica tanto una forma de entender la poesía, cuanto una forma de comunicarse con la sensibilidad del lector.
Desearía que este poemario sea entendido como la afirmación de una negación, en su dialéctica y debida continuidad.
Lima, octubre, 2007
primer grito
Poesía
¿quién eres?
¿dónde vives?
¿existes?
¿tienes ojos?
¿caminas?
contéstame hija de la guayaba y de la pena
dime
pequeña empleada de la luna
¿para qué chucha sirves Poesía?
¿para besarnos las axilas?
¿para rascarnos los pendejos?
¿para pintarnos los hocicos?
¿para mirarnos el culo en las vitrinas?
contéstame ladrona de playas y mentiras
porque tú Poesía
y escucha bien lo que te digo
no sirves para nada
ni siquiera para limpiarnos los mocos en el cine
pues tú
hija de las peores llagas del invierno
de los peores asilos de la iglesia
de los barracones más tristes de los pueblos
no solamente sirves para hablarnos cojudeces en la cama
sino que mientes mientes y mientes
como la puta más desvergonzada de las calles
y a pesar que sigues revolcándote como chancha
en las patrañas más burdas de la noche
en los atardeceres más torpes de los campos
en los olivares más indiferentes de la infancia
el agua brota de tus sueños
como la primavera del fondo de los cauces
pero tú ni caso que haces a las plantas
sigues siendo la gran chuchumecona de los días
la saltapatrás en los bares de la esquina
y esto te lo dicen hasta los animales más bellos y solidarios del planeta
entonces
para qué hablas de los vientos
de las amapolas en la luna
de los canarios en el agua
y por qué / con qué derecho de los huevos
nos escupes en la cara
nos vomitas en las manos
te masturbas en los cuartos
te orinas en el alma
y culeas como gata
en los grandes corralones de la nada
Poesía te pido por todas las velitas de los santos
por las calaveritas más buenas del infierno
en nombre de la sarita colonia de los presos
por mi madrina que está muriéndose en el cielo
no nos sigas haciendo más cojudos en el tiempo
está bien que seas la gran pendeja de la tierra
la lameculo de los huertos
la afrodisíaca de los putos
la amante de los ciegos
y que tengas asma
y odies a tu padre
ese huevo frito de los grandes ojos como pato
pero no tienes por qué engañarnos
ni mentirnos
ni jodernos
con gotitas de rocío
creciendo en las cañerías oxidadas del anhelo
por eso te pregunto nuevamente Poesía
con mi voz ronca de emolientero envilecido
¿quién eres?
¿existes?
¿o sólo eres el troncho del vacío
la raya apoltronada del trasero
las cervecitas bobaliconas del domingo
esos trocitos de mierda amarilleándose en el suelo
como la nostalgia en los ojos del mendigo?
porque para mí Poesía
y esto te lo digo con la seriedad más grande de mis huesos
no eres nada
absolutamente nada
en los jardines inalcanzables de mis hijos
por una oreja te me entras y por la otra te me sales
sin embargo
a pesar que te mueres de hambre en las esquinas
que pierdes tu nombre en todos los embarcaderos de los puertos
(y esto lo sé hasta por las miradas eroticonas de los perros)
no vives en ningún atajo del camino
en ningún lugar de la mañana
en algún huequito equivocado del espasmo
y no eres
justamente
la luz sobresaltona del estío
la arrechura gloriosa de los sueños
a quien se le pueda decir
con todas las letras rencorosas de la hoguera
te confío mi destino / por eso me duelen tus quejidos
el dolor de tus palabras
el poder de tus enigmas
la languidez de tus desidias
jamás creí
y esto te lo digo con la sinceridad más limpia de mis pasos
que tú podrías enseñarme algo de la vida
algo de los musgos
un tantito algo del alma acalambrada del aullido
tal vez por ello / y por todos los chismes confundidos del abuelo
te puedo gritar con todas mis venas y poros abiertos en el aire
que a pesar de las cabronadas de tu canto
de las miserias perezosas de tu olvido
tú / una noche loca de parranda
cuando vivías en lo más nauseabundo del lamento / en el altillo
más atolondrado del desierto
con todos tus nervios tirados en la hierba
con todas tus vísceras despanzurradas en la lluvia
me dejaste como rata
en los desagües más hondos
y apestosos de una cárcel
fue entonces cuando recorrí
–sin pena ni gloria ni gemidos-
la ceguera de tus pasos
la embriaguez de tus marasmos
la apariencia de tus muslos
los improperios de tus labios
la flor más ahuevada de tu insulto
para tratar de descubrir
en los lagos de tu cielo
la codicia de tu espanto
la posición sedienta de tu culo
pero no descubrí nada
solamente llegué como un huevón arrepentido
al hedor de tus caricias
a la concha gloriosa de tu madre
y si estoy en este abismo
en esta sinrazón de la palabra
acogotado por las puras
lambisqueado por los mulos
despotricado por los hinchas
por las barras bravas del carajo
escuchando como un niño los latidos de la araña
es porque quiero desnudar la moral de los corruptos
los huariques aconchabados de tu sombra
las migrañas chancrosas y pajeras de tu exilio
porque tú
me llegas a las huevas Poesía
por eso me cago en tus ausencias
en tus dudas y temores
en tus rencores y malicias
que no me dicen nada de la noche
del parto absurdo de los perros
ni del nacimiento de mis gritos
ni de la crisis cojuda de mi patria
entonces
¿para qué chucha me sirves Poesía?
¿para jalarme los pendejos en la noche?
¿para tirarme chanchitos en el río?
¿para emputecerme en los arrumacos sarnosos de los parques?
si no me sirves para nada
ni para mirarme en los relámpagos del aire
en los eucaliptos más tiernos de los bosques
en las imágenes monstruosas de las ruinas
¿para qué me exiges que ausculte tus miradas?
¿qué sude la camiseta del equipo?
¿qué me amuralle entre las algas
y me trague las lombrices y la caca de los niños?
realmente eres una pendeja Poesía
la gran chuchumecona de los días
segundo grito
y encima
como una loca arrepentida me exiges sacrificios
que me confiese con los curas
que le de gracias a las nubes
las buenas tardes al canario
que me arrodille ante las tumbas
y le bese la mano a los santitos
mientras tú Poesía
bien gracias
bebiendo como una idiota
el lamento ahuevado de los años
pero sin dejar de mirar /
nada cojuda /
el trasero del vecino
la malicia de los días
la pendejada de los siglos
y de paso
-haciendo honor a la herencia de tus padres-
zamparnos el cuchillo por la espalda
como mandan los pandilleros de la noche:
entre los vuelos interminables de una mosca
y los desagües de la calle
¿quién pues va a creer así en tu sonrisa?
¿en tu pisada extraña y oscura de lagarto?
¿en tu pose de matrona malnacida en los mercados?
si no vales un puto real en tu mirada
un carajo en la arrechura de los cines
por eso tienes que decirme
¿a qué juegas con los niños?
¿a qué trago con los ciegos?
¿a qué tinka con los sapos?
¿a qué coima con los vivos?
no puedes pasarte la vida llenando de lombrices los despojos
y de sangre las celdas y los ojos de los pobres
sal a la materia
a los vuelos desfallecientes del espanto
y di algo a los invitados de la noche
a los que creen en ti a pesar de tus gustos y favores
pero no te quedes allí / callada /
como estampilla de correo
mirando los hongos y las patas sarnosas de los zorros
recuerda
todos somos seres que miramos
y hablamos
de una u otra forma con el agua
y no hay
ni puede haberlo
recuérdalo bien /
para bien tus orejas carachosas de borrica /
ninguna voz que nos cojudee tanto tiempo con el alma
y el canto moribundo de las aves
disculpa
pero ahora que hablamos de los gritos de la pulga
de la pinga de los burros
de la memoria de las calles
¿cuál es la tuya Poesía?
tu memoria siempre repleta de mangos y jazmines
tercer grito
ya ves cómo te callas Poesía
cuando te hablan de las uvas
de los tambores de guerra de la muerte
¿qué confianza se puede tener así en tu sonrisa
en tus infames y atolondradas sombras pervertidas?
simplemente eres un desastre
una cojudez en los chongos de tu barrio
no vales ni una moneda miserable
en las chozas de tu olvido
por eso no hablas nada de los charcos
de la calidez de tu delicia
del amelcochonamiento de tus labios
de los malediscentes deseos de tu ombligo
de las patinadas represivas de tu llanto
de los símbolos rotos y pulguientos de tus pasos
de los tramboyos enloqueciéndose como piojos en tus manos
eres una pendeja Poesía la mafiosa más corrupta de los siglos
cuando debes hablar te callas en todos los idiomas
y cuando debes gritar te haces la cojuda y te llenas de suspiros
nunca te comprometes con la sangre
ni con las amapolas miserables de los vidrios
odias meter tu cuchara en las pesadillas más afeminadas de los lirios
eres obviamente la gran lechuzona acabronada de los niños
y si no dices nada de los días
de los colores desvergonzados de tus sueños
de los delirios inmaculados de tus nietos
es que para ti la vida
es un poquito de agua coqueteando con los trigos
y no este terrible cataclismo
jodiendo y complicando la vida de los hombres
entonces
¿para qué mierda vienes a la tierra
a la tranquilidad de las perdices
a los fulgores amenazantes del rocío?
¿a sacarnos cacha con los diositos del olimpo?
¿a mentirnos con los amores jactanciosos de las niñas?
¿a inflamarnos con los geranios aterciopelados de los tiempos?
me rindo Poesía
no doy pie en bola con tu vida
y ya sólo hablo y repito cojudeces
mejor me voy a descubrir las legañas del vecino
los insomnios gloriosos de la hormiga
a ver cómo culean los lagartos y las lagartas al final de los abismos
cuarto grito
ya ves Poesía
todo lo que me haces decir en la mañana
en mi cuartucho de cartones arrugados donde vivo
y que no me sirve ni para tirarme un polvito al pie de las arañas
bueno
ya es hora que me digas ¿quién eres Poesía?
no me tengas más como un huevón jugando a las bolitas
o buscando condones o migajitas en la esquina
dime de una vez por todas ¿quién eres?
¿tal vez
ese vacío enorme que se ve en las lagunas
resplandeciendo en los ojos aterciopelados de las cabras?
¿aquella realidad desteñida y destetada de la herida?
¿o esa enorme cucaracha rondando por los jardines de la pena?
la verdad
es que no sé ni me interesa
a estas alturas de mi vida
lo que seas
y quién seas
ni para qué diablo sirves en la niebla
fosforescente de la hoguera
o en las covachas arrepentidas
y desoladas del mendigo
pero te aseguro
por lo más sagrado de mis días
por esa luz que me llega hasta mi pecho desde niño
jamás ha de interesarme tu camino
tus limosnas / tus riberas
pues las cosas baratas
e inútiles de la vida
jamás deben interesarnos en la tierra
prefiero los burdeles
las chinganas de la esquina
los verduguillos de la cárcel
las marocas en su sitio
porque ahora
que conozco las mentiras de tus aguas
los rencores de tus rosas
las espinas de tu ira
sólo creo en el sol que sale y nos alumbra
como un tamalero arrepentido
agitando su desgracia
desde los manicomios abandonados de su barrio
y no en tí Poesía
que no me dices nada de mis sueños
nada de los techos
nada de los gatos
nada de las flores
de las miradas acalambradas de mi madre
ni de las huellas zarrapastrosas de los sapos
y menos de los piticlines sabrosos del vecino
cuando trastabillaba
como una moneda sin sentido
en las madrugadas sanguinolentas de su llanto
pues tú Poesía
eres solamente
una lombriz apestosa
paseándose lentamente
como una anciana moribunda
por todos los rincones angustiosos del asilo
¿y tu alma? dirán algunos
mirando las musarañas y los piojitos colorados en las nubes
sin darse cuenta que el delirio de las almas
la presencia de los vientos
la desdicha de los cuerpos
el sinfín de las miradas
las naranjitas podridas
vendiéndose como cancha
al pie de los colegios
son un asalto a mansalva
a la inteligencia perezosa de los muros
no seamos (pues) tan ingenuos
tan lleno de babas en el campo
no creamos en todo lo que nos dicen las beatas
o los borrachitos de la esquina
pisemos tierra
y veamos de frente las mañanas
no cometamos la cojudez
de cortarnos las venas en el cine
ni comer ese plato de lentejas
que nos venden los tramposos
como vaginas empobrecidas de la nada
el alma
como dicen los malditos
los que no tienen un puto cobre en el camino
es apenas un pataleo idiota del vencido
una palabra apoltronada del cojudo
el signo de interrogación de los duraznos
tratando de cambiarnos
el aliento carcomido de los ríos
y hacernos mierda
en las raíces más profundas de la nieve
por eso Poesía
tú sólo creces para dentro
para la memoria de los trigos
para los mercaderes de los llantos
para los excrementos y sonrisa de los niños
para las pisadas desmemoriadas del amigo
sólo para ellos creces
en los arenales traicioneros de la hierba
pero nosotros
que sentimos la manada de los cerdos
las piltrafas abandonadas del sentido
los amores extraviados en la lluvia
los aguardientes calumniosos de los celos
bien en el desvelo / bien en los geranios / gracias en el sueño
en la única frontera loca y permisible del invierno
(¿y cuánto cobra –dirán algunos malparidos- este escándalo barato en sus tugurios de miseria? / ¿en sus maniquíes inservibles de locura? / ¿en sus huecos despreciables de lo humano? / dímelo pronto Poesía / loca de mierda y por las puras / porque del escándalo me río / me vuelvo ateo / futbolista hasta los huesos / incluso / si es necesario me ensucio en mis pantalones cortos de negra cuchillada / o en tu mirada agreste y deshumana / en tu rapsodia incolora de torres y papayas malogradas / por ejemplo / hablando de los que viven y gritan con esa gloriosa dosis de terakol en los mercados plácidos del llanto / si lloran yo grito con mi gozo eterno de barriga descompuesta / si me dicen no bebas me embriago ferozmente pensando en los nombres de sus madres / si duermen los domingos en los puentes yo salgo a las calles / escribo poesía / pateo las piedras de la noche / dialogo con las flores quemadas de la tarde / doblo la esquina y arranco escombros y basuras que caen de sus ojos y me voy a esos burdeles llenos de remordimientos improbables / donde alguna vez me hice hombre / machito hasta las patas / para taparle el culo a la tristeza / la venganza a los boleros / y allí me quedé / plantado como choro en las riberas / con mi ombligo inútil y lleno de vergüenza / descubriendo esta antropología cargada de carajos y fetos amargos en el río / durmiendo como perro / y pariendo como cuerva / en el desamparo de los días / en lo maloliente del consuelo / y muriendo / de puro cojudismo / de una estocada en la garganta / con el pobre hígado destrozado de tanto hedor y licor hirviendo en la desgracia)
entonces nuevamente la pregunta
a pesar de tantas biblias y mendigos
y amantes alocados
suicidándose
en los puentes de la aurora
de tantos viejos malandrines mirándose los huevos
como si gozaran con las basuras del infierno
¿para qué sirves Poesía?
¿para qué tus ojos fritos y llenos de preservativos en el alma?
¿para qué tu lengua viperina de paloma?
¿tus pechos rosaditos en la noche?
¿tu voz de alcahuetona en la mañana?
contéstame vieja charlatana del rocío
¿o es que ya no puedes contestarme
y tu voz se pierde por los silos descontrolados del invierno?
comprendo
tu silencio ya no sirve para nada
ni para vivir en la humedad corroída por las huacas
ni para morir en los cantos babosones de los grillos
ni para culear como una mula terca por la playa
pero
ya que no existes
en el corazón instantáneo de los trigos
en los suburbios desmemoriados de la aurora
y eres solamente la eternidad brutal de los deseos
la razón de la sinrazon de los cojudos
la hierbita de alhelí de los perdidos
el ramillete equivocado de las novias
te diré claramente lo que pienso
desde mi cuarto lleno de zapatos y zapatillas malogradas
en primer lugar
no deseo ninguna alianza con tu sombra
ni un pacto con los despojos de tu ira
ni un milagro de tu dios desconocido
solamente quiero mirar los escombros rutilantes de la aurora
el vuelo de los cuervos / el mar de mis entrañas
las calles que me llevan directamente como un tubo hasta la muerte
pero jamás volver a escribir en los muros de tus cuartos
en los jazmines soñolientos de tus pasos
en las telarañas avejentadas de tu gloria
en las náuseas perversas de tu casa
porque soy un insensato
un irresponsable
un inmaduro
que siempre hago líos y laberintos en la calle
y que solo piensa en vivir y morir
como un eximio boxeador
en medio de la nada
sacándole la vuelta a los gusanos
y a las muchachas ebrias y desarrapadas de los barrios
pues tú Poesía
me desengañaste para siempre
me mandaste a la mierda
me hiciste chupar las sieteraíces en los bares
y me hiciste bajar y subir como un torpe cobrador
en los paraderos más irresponsables de las combis
diciéndome con tu cara de vaca degollada
la vida es una mierda
una simple palabrita
merodeando por las cuevas
sin nombre del mercado
y no sólo eso
también me hiciste comer
¿recuerdas?
las polladas más asquerosas en la esquina
cagar en los peores corralones de la noche
beber en los cuchitriles más infames de la historia
y aquí estoy
a pesar de todo
en esta luz amoratada del destino
entendiéndome con las pocas palabras que me quedan
con los pocos recuerdos que me nacen
con la ninguna nostalgia que me crece
con los antiguos mocos que me salen
con las pocas babas que me joden
en estos laberintos de mierda que me hunden
y que son peor
que los peores laberintos zarrapastrosos del desastre
y a pesar que no creo en tus milagros
en la tos que sale de tu pecho
en la sangre que bebo de tus cabras
en esas patitas de cuy amaneciendo
como asquerosas fotografías
en las paredes más negras de los pobres
sigo removiendo mis deshechos
maldiciendo las rockolas de los bares
donde tú Poesía te alzabas y te bebías
conchudamente
todas las maracas
como la comerciante más usurera de los bosques
y si todo esto te lo digo y confieso por lo alto
y por lo bajo y arrebatado del peligro
no es porque me asustan los poderes de tu espanto
el enamoramiento conflictivo de tus llantos
tu cara de vieja bruja emputecida en las ventanas
sino porque me encanta escribir calato en la mañana
y ver mis pelotas flotando como guitarras en el agua
pues el resto del tiempo o jodo
o lo paso bebiendo en silencio
con los gasfiteros y mafiosos de las huacas
y en ese intento
(vano o no)
moriré
con mi corazón atravesado
por cadáveres ausentes en el río
enfrentándome fieramente a la esterilidad de las manzanas
al trofeo inútil de la sangre
a la soberbia insultante de los niños
donde las garúas
siguen dibujando
cual un corazón perdido
las perdices disecadas del hastío
mientras una nueva forma de los días
niega una y otra vez
las formas adocenadas
y tortuosas del aullido
sin embargo
quiero que recuerdes mi querida Poesía
estas inútiles palabras
que no pretenden ser la limosnita de los ciegos
el agua bendita de los curas
el testamento verdadero de los muertos
sino esa terca soledad
atragantada como una hormiguita colorada
entre los fierros oxidados de las ruinas
pues desde hoy / y ténlo muy presente
amiguita de mi vida /
donde quieras que te encuentres
te ametrallaré tu culito rosado de gaviota malnacida
para que sepas / alcahueta de mierda
que la desgracia es de todos
y no solamente tuya
o de tu cándido y prófugo delirio
maldita seas desgraciada
* * *
Obras del autor
Poesía
Cantual (1963). Difícil olvidar (1975). El Osario de los Inocentes (1976). Estación de los Desamparados (1978). Horas de lucha (1980). La isla del tesoro (al alimón con Jorge Teillier) (1982). Celebraciones de un cazador (1994). Asaltos (1987). Vivir es duro (1988). Despedida del bribón (1988). Poblando los Silencios (1996). El llanto/el fuego (1997). Palomas de fuego (homenaje a la mujer, (1998). En las llamas del olvido(1999). Los rostros ebrios de la noche (1999).En los bosques de cervezas azules (Antología poética personal 1971-1999) (2001). (leyendas) Para después de la muerte (2001). Memoria de lo infame (2002). Las Armas de la memoria (2002).
Poesía para niños y jóvenes
Gidumot (1964). Desde la soledad de las colinas (1989). Lecciones de Historia (1994).
Prosa testimonial
Máximo Velando: el optimismo frente a la vida (1984). ¡Disciplina, compañeros! (1985). Maestra vida (1988). ¿Existe cultura obrera? (1991).La memoria es un arma (masacres andinas) (2002). Uchuraccay o el rostro de la barbarie (2003)
Recopilación
Crítica marxista del Apra ((1979). ¿Todos murieron? (1987). "Entre el fuego y la razón", obra periodística de Jorge Mendívil (1988). Gabriel García Márquez y los medios de comunicación (1999). García Márquez y el amor (1999)
Cuento
Agüita 'e coco (1998)