La Trovata, Maurizio Medo
Por Rafael
Courtoisie
Rafael Courtoisie (Montevideo,
1958) Es un viajero incesante, ha recorrido lugares tan diversos como
la Selva Amazónica y el desierto del Néguev. Este escritor
uruguayo ha enseñado como profesor universitario - Florida
State University, Birmingham University y la Universidad del Uruguay,
entre otras- y posee una obra que ha obtenido importantes premios
nacionales e internacionales - Premio del Ministerio de Cultura, Uruguay;
Premio de la Crítica, Uruguay; Premio Plural, México;
Premio Loewe, España; Premio Fraternidad, Israel, etcétera.
Parte de ella ha sido traducida al inglés, francés,
italiano y portugués. En esta ocasión ofrecemos de él
una esclarecedora lectura de La Trovata, del poeta Maurizio Medo*
La Trovata: una posible
escritura de la verdad
La escritura de la verdad es la creación -lingüística,
articulada- de esa verdad. La escritura poética no se somete
al poder omnímodo de un referente, en todo caso lo crea o lo
re-crea, lo proyecta, lo erige, lo hacer comparecer en el mundo o,
mejor, hace comparecer un mundo como otra y entera unidad referente,
dentro del mundo, sobre el mundo, en el mundo.
Aquí los matices preposicionales se complementan para dar
cuenta de una función del lenguaje poético que es el
desciframiento. El desciframiento modifica el objeto descifrado, el
objeto del mundo puesto en palabras es el objeto en unidad simbiótica,
sinérgica, indisoluble con esas palabras.
Esa es una de las características detectables en la propuesta
textual de Maurizio Medo: la fundación de una escritura de
la verdad, a través del ejercicio poético, una escritura
que siendo un ingenio humano -cultural- se presenta como "natural"
a partir de su construcción peculiar, plantea sus propias leyes
de sistema y de resolución significante.
El lenguaje, en un sentido amplio, crea y descifra a través
de su propia "naturalización".
Al decir de Michel Foucault (1):
"El lenguaje no es un sistema arbitrario; está depositado
en el mundo y forma, a la vez, parte de él, porque las cosas
mismas ocultan y manifiestan su enigma como un lenguaje y porque las
palabras se proponen a los hombres como cosas que hay que descifrar.
La gran metáfora del libro que se abre, que se deletrea y que
se lee para conocer la naturaleza, no es sino el envés visible
de otra transferencia, mucho más profunda, que obliga al lenguaje
a residir en el mundo, entre las plantas, las hierbas, las piedras
y los animales".
En el proceso de esa transferencia más profunda que descubre
y se descubre, que revela y se rebela, se sitúa la propuesta
poética de Medo. Su escritura parte de una interioridad que
modifica el mundo pues se instala como una alternativa:
"descubrí que enlodaba la belleza al escribir
esto o aquello,
con la tinta que manan mis arterias".(2)
La interioridad de quien descifra y la exterioridad se fundan, coinciden
en una escritura que "enloda" la belleza pues la dice, la
crea. La única belleza impoluta continúa cifrada dentro
de su cáscara de lo no-dicho. Su existencia es, por tanto,
exclusivamente fantasmática, se reduce tan solo a conjetura,
a especulación, su núcleo sigue siendo, por intocado,
incompartible, indescifrable, inaprehensible.
En "La Trovata" no hay belleza sin mácula: la palabra
contamina lo que dice, lo hace viviente, orgánico, lo integra
en una red vincular cuya dinámica implementada como una hermenéutica
produce o segrega ese discurso de la verdad como una necesidad vital.
La realidad de esta escritura crea un efecto que la retórica
tradicional (3) denomina hipotiposis:
"una pintura de objeto o situación hecha de modo tan vivo
que el auditorio tiene la sensación de tenerlo ante sus propios
ojos".
Lo que ocurre que "La Trovata" es a la vez su objeto y su
situación, y literalmente, su grado de realidad ubica "delante
de los ojos" la evidencia de su referente.
Tres bloques de discurso se abren como tres cauces consecutivos y
complementarios de sentido: "Sus pasos desandando", "La
profana virgen del potrero", "¿Es que la Trovata
habita oculta entresta tribu?".
Tres bloques diferenciados y contiguos que marcan un in crescendo,
una incipiente tonalidad textual que va de lo agudo a lo grave.
"Sus pasos desandando" comienza con un aparente tono elegíaco
en donde poco a poco se reconoce la familiar señal vallejiana,
tanto en la intensidad y la estructuración sintáctica
como en la elección del registro lingüístico:
"Na hay
pa aguaitar cuando el organismo nos temblorea
suplicando una pizquita de hermosura.
¿Con qué verso enamorar?
Digo amor y cómo me lloran
los cerros, carajo."(4)
Pero a poco de avanzar se reconoce que esa señal vallejiana
no era más que un punto de partida, un repliegue y a la vez
una estrategia discursiva para cobrar tensión y singularidad.
Una conciencia de la tradición, y de lo que Octavio Paz llamó
la "tradición de la ruptura", aparece en actitud
de cita, revisión y posible resignificación de los elementos
de las vanguardias en la llamada post modernidad:
"¿ Un tour paródico por los recovecos
vanguardistas?
Quedan los orines de pájaros fruteros en las alcantarillas
de la estación Desamparados,
y no hay nadie deambulando con los ojos limpios de entusiasmo
las ruinas de una historia condenada a una sublime fabulación"
(5)
Ya en "La profana virgen del potrero" se plantea un hálito
pseudo narrativo que permite la transición hacia una discursividad
vertiginosa, por momentos torrencial. Aquí comparece una sabiduría
poética que se nutre de un sinnúmero de fragmentos y
referencias, se abre un juego de intertextualidad y se verifica un
estallido sémico en varias direcciones, algunas a partir del
extracto de un discurso poético:
"- Yo les dije -están locos, ellos dijeron -no
lo creas.
- Sólo las cruces se veían y los viejos galpones
cubiertos de algo.
- De un bayonetazo me cercenaron el hombro y sentí mi brazo
al caer al
- pasto.
- Y luego con él golpearon a mis amigos.
- Siguieron y siguieron, pero cuando les empezaron a dar a mis
más cerca-
- nos corrí al urinario a vomitar.
- Inmensas praderas se formaban en cada una de las arcadas, las
nubes
- rompiendo el cielo y los cerros acercándose.
- Cómo te llamas y qué haces me preguntaron. (Raúl
Zurita)" (6)
Otras a partir del extracto de un discurso "científico":
"La moderna física me enseña que la naturaleza
no es capaz de ordenarse a sí misma. El universo supone una
enorme masa de orden. Por eso requiere una Causa Primera, grande,
que no está sometida a la segunda ley de la transformación
de la energía y que, por lo mismo, es sobrenatural. (Hattaway)"
(7)
En el tercer bloque, "¿Es que la Trovata habita oculta
entresta tribu?" se prosigue con la práctica intertextual
pero esta vez mediante injertos de textos informativos-expositivos:
" Cómo explico a esos truchos que sos más
que'l homérico yambo
y las bucólicas, que a veces los ríos van a dar la
merde,
que'l polvo será polvo mas nunca un arrechísimo polvazo.
Un sacerdote católico buscado por la justicia durante
más de nueve años por acusaciones de abuso sexual
de menores fue capturado en Colombia y será extraditado a
Michigan para ser juzgado, dijeron las autoridades. John Steven
Rabideau, de 44 años, fue detenido la semana pasada cuando
intentaba entrar en Ecuador. Se encuentra detenido en el condado
floridiano de Dade y será juzgado por acusaciones de haber
mantenido relaciones sexuales con tres muchachos de 6 a 14 años
en Williams, en el condado Bay, entre 1985 y 1987, dijo el fiscal
del condado Bay Joseph K. Sheeran."(8)
Y también de elementos de tono "ensayístico":
"¿Quién te quiere reposando en el papel como
un antipolilla?
La poesía, como otros ámbitos de la creación,
está en crisis desde hace años. La globalización
que el mundo nos impone, la rapidez en que los cambios tecnológicos
están influyendo en la creación artística,
el gran bombardeo publicitario y vacuo que los medios de comunicación
constantemente nos envía... todo ello nos lleva a una inestabilidad
en los conceptos y fundamentos estéticos "clásicos".
(Calleja)" (9)
En los tres bloques o secciones se advierte, a nivel de la sustancia
escritural que conforma ciertos párrafos, una significativa
vuelta de tuerca al planteo neo-barroco que exhibe como una de sus
figuras paradigmáticas al cubano José Lezama Lima o
bien al planteo neo-barroso que desarrolló en su corpus poético
el argentino Perlongher:
"Al chanta se le entocha el marote en su malanfio como
si en el grafiteo te absorbiera a la chuña.
Como carancho se avienta chiflis en su memoria y helo achunchado
ante sus ululantes ficciones.
Ah de aquel abarrotero sensorial que acalambra este vuelo subterráneo
en la órbita de nadie, porque nadie es quien se sienta a
doblar las patas de la silla y nadie
.....................................................
Nadie lo ve" (10)
Todo el libro está recorrido por una actitud de soltura y
humor, de juego y regodeo con la palabra en práctica libérrima
y viva, orgánica y funcional.
Todorov (11), a propósito
de afirmaciones de A.W. Schlegel, comenta:
"Toda obra de arte, o al menos toda obra de arte auténtica,
es orgánica"
y más adelante (11):
"El arte es como la naturaleza, no necesita imitarla. La forma
mecánica es arbitraria (accidental, cualquiera); la forma orgánica
es natural (en el doble sentido de la palabra). La forma es la consecuencia
(más que la imagen) del fondo; lo cual no permite dudar acerca
de la anterioridad y superioridad del uno respecto de la otra".
El comentario de Todorov se aplica puntualmente a "La Trovata".
El libro tiene un carácter orgánico, de sustancia viva,
que lo constituye como eminentemente artístico, la forma de
esta escritura poética aparece claramente como una consecuencia
del fondo.
La escritura de la verdad es, en todo caso, un posible ejercicio de
apelación, desciframiento y creación: en este punto
el fragmento de Todorov coincide con el de Foucault citado al comienzo,
y ambos iluminan la postura escritural que Maurizio Medo impulsa en
"La Trovata".
Una última disquisición acerca del titulo: "La
Trovata" es la "trovada" en sentido juglaresco, la
"cantada", la "poesía", la "versificada"
pero es, también, la "encontrada", la "hallada",
la "solución" o "resolución" para
una tensión problemática, la "salida".
Según Nicola Zingarelli (12),
trovata es "aquello que se elige para salir de una situación
difícil", y también: "una idea feliz, una
buena idea". La interpretación que apela a estas acepciones
en italiano no sólo está habilitada por el origen del
nombre y apellido del autor sino por las frecuentes apelaciones lexicales
que el libro presenta en dicha lengua: "pazzia" por locura,
insanía; "gola" por garganta, etc.
Esta corriente sémica, al menos doble, propuesta por el título
permite inferir que la poética desarrollada por Medo en este
libro (continuación y salto cualitativo respecto al anterior
"Manicomio") se plantea como un hallazgo y como una solución,
hallazgo de un modo de la verdad, de la escritura de la verdad, y
solución o resolución creativa de la tensión
arte-realidad en un continente y a principios de un milenio de arduas
complejidades.
*Maurizio Medo (Lima,
1965) Premio de Poesía Eguren 2005. Ha publicado recientemente:
Limbo para Sofía (Lima, 2004) obra premiada por el Instituto
de Cultura Peruana- junto con Eucaristía, de Róger Santiváñez;
El hábito elemental (Nueva York, 2004) y Manicomio (Santiago,
2005)

NOTAS
(1)
Foucault, Michel, Las palabras y las cosas. México.
Siglo XXI editores, 19ª edición en español, 1989.
(traducción de Elsa Cecilia Frost). pp. 42-43.
(2) Medo, Maurizio, Manicomio.
Santiago de Chile. Editorial La Calabaza del Diablo. 1ª edición,
2005. Poema "El condenado", p.52.
(3) Fraschini, Alfredo, Compendio
de Retórica. Buenos Aires. Editorial Docencia, 1998. p.225.
(4) Medo, Maurizio, La Trovata.
(5) Ibídem.
(6) Ibídem.
(7) Ibídem.
(8) Ibídem.
(9) Ibídem.
(10) Ibídem.
(11) Todorov, Tzvetan, Teorías
del símbolo. Caracas. Monte Ávila Editores. 3ª
edición, 1993 (Traducción de Francisco Rivera). p.254.
(12) Ídem p.255.
(13) Zingarelli, Nicola, Vocabulario
Della lengua italiana. Bologna. Zanichelli editore, 11ª edición,
1993. p.1058.