Dos destacados poetas de Latinoamérica
Por Augusto Rodríguez
En un interesante reportaje escrito por el estudioso y crítico peruano Julio Ortega nos dice:“Tomás Segovia, Juan Gelman, Antonio Cisneros, Enrique Fierro, Jesús Urzagasti, Raúl Zurita, Reina María Rodríguez, Coral Bracho, Tamara Kamenszain, Juan Gustavo Cobo Borda, Daniel Samoilovich, Yolanda Pantin, Malú Urreola, cuyos libros son estancias del diálogo caminante, han liberado a la poesía del archivo y el museo, proyectándola en el devenir de la lectura, en ese territorio del español mundial, cuya libertad es una larga orilla actual. Se puede decir, por eso, que la nueva poesía latinoamericana se escribe en el futuro, en esa lectura por venir, donde anticipa la intimidad de su turno en el diálogo. Lo nuevo, al final como al comienzo, es materia del porvenir”.
El mismo Ortega recalca: “Con la poesía hispanoamericana es imposible equivocarse. Hay tanto bueno de donde escoger que sólo con poca fe o pobre información se puede hacer una mala antología. Treinta años atrás, los poetas disputaban con entusiasmo su lugar en las antologías nacionales, quizá porque no tenían suficientes pruebas de su identidad. Hoy hay tantas antologías, foros, congresos, becas y premios, multiplicados además por Internet, que sería anacrónico el poeta que se defina por su inclusión en cualquier repertorio. Y una antología que presuma de su capacidad de excluir sería una suerte de parque juriásico. Más casuales y provisorias, las antologías ya no prometen la posteridad. Documentan la fugacidad, donde los poemas viven más plenamente”.
Dentro de la gran variedad de talentosos poetas que día a día crean nuevos dilemas y discursos en este cielo americano, tenemos a Rafael Courtoisie (Montevideo, 1958) quien es considerado como uno de los escritores uruguayos de mayor reconocimiento internacional. Y a Maurizio Medo (Lima, 1965) quien es uno de los poetas peruanos más valiosos de la última década y un destacado crítico contemporáneo de las nuevas corrientes literarias de su país y de América.
En este espacio están reunidos virtualmente para hablarnos de sus respectivos trabajos poéticos, la poesía actual y las últimas novedades literarias de sus países natales:
RAFAEL COURTOISIE
“CREO QUE EN URUGUAY LO MÁS IMPORTANTE SE CONSTATA SOBRE TODO EN LAS MÁS RECIENTES GENERACIONES, EN LOS NOVÍSIMOS”
- Rafael, vamos al principio, cuéntame ¿cómo entras a la literatura, a la escritura, a la poesía?
- Las primeras lecturas tienen que ver con libros de aventuras: Jules Verne, Emilio Salgari, etc. Esos y otros autores me acercaron al mundo virtual pero maravilloso, a veces más real que el mundo real, de la palabra escrita. Luego fue un sin número de libros que encontraba en a biblioteca de la casa de mis padres: desde Voltaire a Dotoiesvky, de Maupassant a Sartre... En la poesía comencé leyendo de todo, sin orden,
contemporáneos y autores del siglo de Oro, Quevedo, Góngora... En todo caso fue un amor temprano con el arte de la palabra.
- ¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera?
- Hay un referente inevitable que es Cesar Vallejo, en literatura hispanoamericana. Vallejo hizo estallar el lenguaje para que significara, y su poesía es vigente. Paul Celan, José Ángel Valente, Vasko Poppa...
- He leído tu poemario más reconocido que es tal vez Estado sólido, ganador del VIII Premio Fundación Loewe ¿cuéntame de este trabajo poético?
- Es un libro que surge de un proyecto muy pensado, muy diseñado de antemano como libro unitario, no como colección de textos. Un proyecto que intencionalmente trata de reunir elementos de la poesía y del ensayo, del texto connotativo poético y del texto reflexivo. Por otra parte, es un libro que trata de apropiarse y a la vez de ironizar sobre las certezas del discurso científico, y llevarlas al plano humano de la duda, de la vacilación, pero buscando en esa duda, en esa vacilación, la producción de un objeto estético y de un objeto de saber... aunque se trata de un saber poético...
- Por ejemplo veo que este libro en particular está totalmente escrito en prosa poética ¿qué piensas en particular de la prosa poética más allá del clásico verso libre?
- Creo que la prosa poética brinda muchas posibilidades de exploración semántica, sin por eso dejar de lado el ritmo, la masa sonora del texto. En Estado Sólido me propuse una prosa rítmica y sonora que a la vez contemplara las exploraciones de la reflexión poética, una exploración racional que por intuitiva puede alcanzar a veces el concepto de una "iluminación" en el sentido que Arthur Rimbaud dio a esta palabra.
- Sé que has publicado varios libros de relatos ¿Qué me puedes decir sobre tu narrativa?
- He trabajado el cuento y la novela, como dos vertientes complementarias y la vez, en cierto modo, antagónicas. El cuento es la consición y la necesidad imperiosa de una resolución en la historia, aun cuando el final sea abierto. Mi más reciente libro de cuentos se titula "Sabores del país" y desde el titulo se plantea una ironía: solo el primer cuento tiene que ver con Uruguay, los demás relatos recorren desde la selva amazónica hasta el desierto del Neguev, desde New Jersey hasta la ciudad de Ambato, en Ecuador. Titularlo "Sabores del país" es una ironía que tiene que ver con esta aldea global en que vivimos, a la vez hiper comunicada y balcanizada. Mis novelas plantean universos diferentes. Se dice que la novela es el horizonte de la absoluta libertad narrativa. En "Santo remedio" mi ultima novela publicada el ano pasado en España, exploro la cuestión de la eutanasia y la desolación de un joven en este universo virtualizado y mediático. El protagonista, Pablo Green, se ve obligado a matar a su madre que sufre una enfermedad terminal, irreversible, pero a partir de alli se convierte en una especie de psyco killer, sigue matando por incomprensión y en cierto modo por "necesidad", hay mucho humor negro, mucha velocidad, y también se plantea una parodia del cine y de ciertos thrillers. La narrativa, tanto en cuento como en novela, permite una expansión y la posibilidad de crear un espectáculo literario y que a veces también esconde una cuota reflexiva... La poesía en cambio, tiende a la consición, a la concentración, y creo que la poesía lograda siempre incluye una estatización de lo reflexivo...
- Si tuvieras que salvar de la hoguera a uno de tus libros, ¿cuál sería y por qué?
- Tal vez salvaría "Palabras de la noche" una antología de poesía en prosa que acaba de publicar en Venezuela la editorial Monte Ávila, pues creo que ese libro resume una zona intensa de mi obra, aunque tal vez no refleje todos los registros, sino tan solo el poético...
- Pienso que tu generación (uruguaya y del continente) todavía no goza de la apertura y del conocimiento real que debería tener sus poéticas ¿A qué se debe esto?
- Es una paradoja de la era de la información: dentro mismo de América Latina la aislación de los creadores contemporáneos tal vez sea mayor que en los años 60, a pesar de que vivimos en un momento de espectacular crecimiento de las comunicaciones, Internet, por ejemplo. Creo que hay una crisis no de la poesía ni de las poéticas, que se desarrollan en ocasiones de manera formidable en el continente, la crisis esta en los sistemas de legitimación, en los aparatos críticos, entre la tensión entre los campos literario y los campos de poder, para decirlo en palabras del pensador francés Pierre Bourdieu. Pero en forma incipiente, con esfuerzo algunos proyectos de creación poética se van distinguiendo y abriendo paso, afortunadamente.
- Si tuvieras que dar un mapa poético actual para tratar de entender los procesos y la poesía contemporánea de tu país, ¿quiénes serían y por qué?
- Creo que en Uruguay lo más importante que se constata sobre todo en las más recientes generaciones, en los novísimos, es una conquista de la heteroxia y una apertura al mundo. Por otra parte, coexisten representantes del neobarroco o neobarroso, post Perlongher, con otros que tienen a una poesía intimista o esencialista. Hay autores muy valiosos como Mariella Nigro, Gabriel Peveroni, Susana Duran, Alex Piperno...
- He escuchado en numerosas ocasiones de que supuestamente la poesía solo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva?
- Imaginar es el primer paso. Los poetas somos los primeros responsables de una situación de endogamia. No esta mal que haya poetas que escriban para poetas y poetas que aspiren a un público general. El asunto es que debe evitarse la polarización maniquea entre elitismo y populismo. Esa división es simplista negativa. Sin renunciar al libro como objeto cultural, que tiene vigencia, hay que trabajar la poesía en los múltiples medios que se presentan, y hay que incentivar la necesidad poética, esto es: que la poesía no solo se escriba y se lea, sino que se resignifique en los campos de poder literario. La poesía es un artículo de primera necesidad. Su valor simbólico va mucho mas allá de lo ornamental, esta en la raíz de un tipo de bienestar al que nuestras sociedades no deben renunciar.
- ¿Actualmente en qué proyectos literarios está Rafael Courtoisie?
- Preparo un libro de ensayos, y estoy haciendo la revisión de una nueva novela. En términos críticos acabo de entregar una antología de la novísima poesía uruguaya y me aboco a la preparación de otra más amplia, que cubre el siglo veinte. Por otra parte, estoy trabajando en términos académicos en el área de la más reciente narrativa urbana hispanoamericana... Muchas cosas, con intensidad. Trabajo mucho, pero trato de no perder el sentido de goce que brinda la palabra.
CANTO DEL MUNDO
(Fragmento)
1. Yo demoro la esperanza. Es una carrera de obstáculos. Pongo piedras en el camino en el que voy a andar. Después, cuando tropiezo con ellas, miro hacia atrás y las quito y pienso que el que vendrá luego notará una ausencia inexplicable. Añorará no haber tropezado y quizás una fría nostalgia por la caída que no ocurrió sea, al cabo, su piedra en el camino.
2. No tendrás país aunque te acuses ante los jueces. Cualquier bandera que dibujes caducará. Cuando recuerdes el nombre de una patria, olvídalo antes que sea tarde. Olvida recordarlo. Inventa un himno que sólo pueden cantar los pájaros caídos. Pónle tu nombre a la derrota. Esa será la patria.
3. Yo soy del pan que como y lo que queda no es mío. El resto está del lado al que no llega el agua, del trigo del abismo.
4. Todos somos víctimas. Hasta los asesinos.
Las peores víctimas son las que ocultan por orgullo o ignorancia su condición, porque esas se vuelven tigres al tenderles la mano y no quieren el agua de la alegría. Se esconden para lamentar la pérdida de una comarca cuando lo que estaba en juego era el Reino. Se lo juegan al mínimo rencor. Y lo pierden.
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Rafael Courtoisie es uno de los escritores uruguayos de mayor reconocimiento internacional. Ha sido Profesor invitado en Florida State University (USA), Birmingham University (England), entre otras. La Universidad de Iowa (USA) lo ha invitado especialmente para formar parte de su International Writing Program. Profesor de Narrativa y Guión Cinematográfico en la Universidad Católica del Uruguay y en la Escuela de Cine del Uruguay. Ha sido Profesor de Literatura Iberoamericana en el Centro de Formación de Profesores del Uruguay. Es autor de varios volúmenes de cuentos y de tres novelas. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales. En 1998, por su trayectoria literaria nacional e internacional, la organización B’nai B’rith le otorgó el premio FRATERNIDAD. Su libro “Cadáveres exquisitos” fue Premio de la Crítica. Su novela “Vida de Perro” obtuvo el Premio Nacional de Narrativa del Ministerio de Cultura y fue nominada al Premio Rómulo Gallegos, de Venezuela. “Tajos”, “Caras extrañas” y “Santo remedio” son sus últimas novelas publicadas en España. “Sabores del país” (Buenos Aires, 2006) es su más reciente libro de relatos. Las versiones italianas de “Tajos” (“Sfregi”) y de “Caras extrañas” (“Facce sconosciute”) acaban de ser presentadas en Italia. Una adaptación teatral de “Tajos” fue estrenada en Buenos Aires en 2002 y otra en Santiago de Chile en el 2005. “Amador”, un libro de prosa erótica, acaba de aparecer en Barcelona, España. La editorial Monte Ávila acaba de publicar “Palabras de la noche” (Caracas, 2006), una extensa antología de su obra poética. Ha recibido, entre otros, el Premio Fundación Loewe de Poesía (España, Editorial Visor), el Premio de Poesía del Ministerio de Cultura del Uruguay, el Premio Internacional Jaime Sabines (México) y el Premio Blas de Otero (España).
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“Rafael Courtoisie es uno de los escritores latinoamericanos más descollantes y de más merecido prestigio. Sus rasgos predominantes son el rigor y la ironía siempre reveladora”
Mario Benedetti
(Uruguayo, Premio Reina Sofía de España)
“En la obra de Courtoisie se destacan la gran precisión y a la vez una sorprendente libertad en el manejo del lenguaje”.
Octavio Paz
(Mexicano, Premio Nobel de Literatura)



MAURIZIO MEDO:
“RESPECTO AL ÁMBITO CONTINENTAL, EL PROBLEMA NO ESTÁ EN LAS POÉTICAS. SÍ EN SU FALTA DE LEGITIMIDAD ANTE EL APARATO CRÍTICO”
- Maurizio, vamos al principio, cuéntame ¿cómo entras a la literatura, a la escritura, a la poesía?
- La única conclusión a la que podido llegar es que, en realidad, mi familia era un poema. Se hablaba en español, se gritaba en italiano y se insultaba en croata. Nací sin saber bien a qué lugar pertenecía. Como Westphalen “me sentía como en cuarentena permanente, reo de no estar integrado y no compartir las tradiciones”. Esto me llevó a buscar un territorio personal, que reflejara las realidades a las que pertenecía en simultáneo. Nací en el Perú, es cierto, pero también me emociono al oír Lijepa naša domovino (el himno croata) o el: Uniamoci, amiamoci/ L’unione e l’amore/ Rivelano ai popoli, del himno italiano. Sus territorios están dentro de mi poesía. Crecí rodeado de libros (la biblioteca de mi abuelo; la de mi padre, quien estudió filosofía y siempre estuvo cerca de la poesía; la de mi madre, psicóloga clínica...) Entonces leer (o escribir) era un premio, no una sanción (como ocurre ahora, debido fundamentalmente a la pésima educación escolar). Desde muy joven disfruté con Verne y Salgari, luego con Walter Scott, Jonathan Swift, Herman Melville... No sé cómo llegaron luego Charles Baudelaire, César Vallejo y Ezra Pound hasta el velador. La poesía fue su consecuencia.
- ¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera?
- Demasiados. Están los filmes de Kusturica junto a La divina comedia. Los
surrealistas con Patti Smith. Sarduy y Góngora con David Lynch. Los beatniks, Wim Wenders con Tom Waits. Los referentes no son específicamente literarios, varían. Pero los autores a los que vuelvo siempre son César Vallejo, San Juan de la Cruz y Sthépan Mallarmé.
- He leído tu libro más conocido que es tal vez Manicomio cuéntame de este trabajo poético ¿Quién o quiénes viven en este Manicomio? ¿Qué es Manicomio?
- Cuando me preguntan por Manicomio insisto en que no se puede leer como una “isla”. Manicomio, como El hábito elemental, La trovata, Urba et orbis, Dolosa hereda (por citar los últimos libros) forman parte de un mismo proyecto donde el lenguaje es el único y el gran protagonista. En Manicomio lo que vive son ideas ante las cuales la voz pierde su identidad y el autor, como sostiene Barthes, entra en su propia muerte. En Manicomio lo que acontece es la escritura. No creo que haya antinomia entre creación y crítica. Como dice Milán lo que varía es la “atracción material” o la “temperatura estética” (parafraseando a Jakobson). Toda escritura implica una interrogación desde la perspectiva que tenemos de la realidad y de la tradición. No creo que uno deba escribir con la conciencia lineal de un espacio o de un tiempo sino, como lo reclamaba Eliot, con la sensación de que la totalidad de la literatura tiene una existencia simultánea y compone un orden simultáneo". Esto implica obrar tanto con el lenguaje como con la conciencia. We must be still and still moving. Lo que verá el lector es este desplazamiento.
- Hablando de este mismo libro Manicomio creo que este trabajo arrojó una serie de seguidores o imitadores de distintos niveles y talentos que de algún modo son tus propios epígonos ¿qué opinas de esto?
- Eso implicaría asumir a Manicomio como un libro “diádoco”. Desde el momento en que hay una búsqueda por una existencia y un orden simultáneos es natural que la obra (no el autor) encuentre interlocutores. A veces me dicen: “Encuentro en tal autor varias cosas del Manicomio”. Un momentito, ¡esas cosas ya estaban antes que apareciera el libro! Si posibilita que los nuevos autores dialoguen con Juan Luis Martínez, Héctor Viel Temperley con los neobarrosos o con los concretistas (cabría un largo etcétera) eso es bueno. El resto no importa.
- Sé que se debate por ejemplo el tema del barroco en la poesía actual de nuestra América, pero tengo la impresión de que, especialmente en los encuentros y festivales, se están imponiendo otras visiones y proyectos poéticos que quisieran aparecer como oficiales.
- Para empezar, la poesía latinoamericana actual no puede simplificarse en la dualidad conversacional-neobarroso. Eso es algo ramplón. Si fuera así, tan simple, ¿dónde situamos a Juan Luis Martínez y a Diego Maquieira? ¿Zurita es neobarroso, visual o concreto? ¿Hasta qué punto es válida para escrituras como las de Marosa Di Giorgio o Wilson Bueno la visión taxonómica prosa- poesía? Ojo que todos los autores que menciono son “de culto” y de gran influencia en muchas las poéticas que están en un proceso germinativo. Lo que quiero decir, en primer lugar es que desde hace mucho, entre lo conversacional y lo neobarroso, se extienden zonas intermedias de lenguaje. También entre los géneros. Podría decir: “Rulfo es un gran poeta” o, ¿por qué, no? “Paradiso es la obra poética más importante de Lezama”. Desde las vanguardias se abrió un diálogo, aún inconcluso. Entonces, ¿la novísima latinoamericana (que más parece el nombre de una “orquesta tropical”) lo que hace no es atar los cabos que quedaron sueltos? Esto viene desde atrás. Aunque, a veces, como dice Elitis, algunos no perciben el espejo y se rompen la cara. Kozer me comentaba que, hoy, en vez de “neobarroco”, él utilizaría el término “poesía de la dificultad”, pues, todos nos expresamos desde “una densidad, desde índoles de ocultamiento, de pliegues y repliegues, de recodos y revueltas de caminos”. Me gusta la idea. La “dificultad” no está sólo en la expresión sino que también entra en juego en la asimilación de una nueva realidad (sensibilidad global, pragmatismo mediático, informatización y shows perfomáticos) que más que asombrarnos puede llegar incluso a cohibirnos. Lo oficial es lo plural, la dispersión, lo babélico. No creo que nadie pretenda, mucho menos sugiera, tal o cual línea discursiva como la “oficial”. Lo he dicho antes: la poesía se escribe desde la ausencia de un centro.
- Pienso que tu generación (peruana y del continente) todavía no goza de la apertura y del conocimiento real que debería tener sus poéticas ¿A qué se debe esto?
- Recuerda que en el Perú, entre 1980 y el 2000 el conflicto armado entre las fuerzas del orden y los grupos terroristas dejó como saldo casi 70,000 víctimas. Esto, sin mencionar la corrupción durante el fujimorato y el aumento vertiginoso en la extrema pobreza. Haber sobrevivido ya es en sí meritorio. Respecto al ámbito continental, el problema no está en las poéticas. Sí en su falta de legitimidad ante el aparato crítico.
- Si tuvieras que dar un mapa poético actual para tratar de entender los procesos y la poesía contemporánea de tu país, ¿quiénes serían y por qué?
- Para responderte debo referirme nuevamente al mismo punto. Creo que la heterogeneidad, que caracteriza a la poesía peruana de los últimos veinte años, rebasó la capacidad analítica de un aparato crítico, cada vez más precario. Establecer el mapa peruano, así como lo sugieres, implicaría una aceptación tácita de lo que aquí, y aquí es el Perú, se asume como generación, esto es un ciclo vital que muere y reinicia cada diez años. Como sea, creo que desde los ochenta hasta hoy, la poesía peruana ha sido capaz de responder a su tradición, quizá la más rica del continente, y eso es bastante.
- ¿Actualmente en qué proyectos literarios está Maurizio Medo?
- Concretamente reiniciar los talleres que dirigí hasta el 2006 en Arequipa; realizar algunos viajes, que venía postergando; la edición final de Manicomio con una editorial mexicana y ya se verá. El único proyecto constante es la escritura.
NOCTURNO
las sombras se alborotan al desmirar la atrofia de la urbe
(donde no existimos en realidad)
gira la esfera azul (oh tercero de los mundos)
reacomodando el fin en lo que acaba de culminar
de ahí los lenguajes con rictus de terror
de ahí las manchas de sed
en plena garganta ecuatorial
(lo gris en lo gris)
de ahí que amor nos deja solos para dar cuenta de sí
negro trajín de muerte en oh baile de rosas
no ves los esmaltes tornasolados de la flor
sólo espinas contra opacos firmamentos
de ahí también el hierro al rojo que
se aproxima un paso
y en el otro fija
fuego en el carbunclo
ardes en fiebres multicolores
prendida desde los vientos de tu sueño
y en mitad de la noche te tiendes hacia arriba/ volátil e intocable
y en mitad de la noche te tiendes hacia abajo/
calibrando el logos en luchas intestinas
yo callé al oír tu voz en mi canción
siempre vi en ti el mar
-y no al tiempo-
sonriente como el amor
no me preguntes cómo dorar el corazón de rojo alquímico
cómo percibir su música operática dando una o varias veces la vuelta
vamos
el cielo tiene playas dónde quebrar esta falsa verdad.
¿ dónde sino el loco yeats adulteró la alegoría platónica?
¿y prufrock dónde quedó boquiabierto
ante la dama del columpio
y alucinó con fragilión y príapo?
es la misma costa donde saltan las aguas sopladas por lezama
y los rumores se desconocen del origen
vamos, no sabrás de otra eternidad
DOLOSA HEREDA
(Fragmento)
2.
dejémosla alelada con la trama de la novelita “tradición”
aromas noctívagos de absenta revelan la imagen
de una rosa que seda en creciente encarnación
-atrás música el funk improvisado del flanneur-
en perfectos claroscuros el piano cimbra un tango
que rampa ingüinal por las sombras del bulín
en otra altura la musa rumba ciega ante el denuedo
de quien escorza un pálpito de amor contra su piel
más allá los poetas hipan rimas contumaces
el deseo cuaja en el rouge salival en alquiler
“dolosa hereda” es una impronta del capítulo final
ahora ella lee aquel de la bohemia como un limbo
que infatúa entre el véspero y un agraz amanecer
por eso insiste – colónidas con tilde-
los niños copian coma aquí apóstrofe acá y fisgan
mientras ríen de las fotos retocadas: líridas estáticos en poses baladí
como si la poesía modelara entre piezas de murano
flores muertas tatamis y jarrones marroquíes
los poemas ahí son vistos como petos y lanzones
como si los poetas muertos hubieran absuelto las histerias
para modelar cum laude con la gloria negada de raíz
pero ella busca con qué hacer soñar los pizarrones
y con vanos leitmotivs para el taller
* * *
Maurizio Medo (Lima, Perú, 1965) Premio Nacional de Poesía, Martín Adán, 1986. Premio de Poesía José María Eguren 2005. Reciente finalista para el premio Poesía Hispanoamericana “Festival de la Lira ”. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Travesía en la calle del silencio (E.A, Lima, 1988), Cábalas (Jaime Campodónico/Editor, Lima, 1988), En la edad de la memoria (Jaime Campodónico/Editor, Lima, 1990), Contemplación a través de los espejos (Jaime Campodónico /Editor, Lima, 1992), Caos de corazones (Luna azul, Colección de Luxe, Lima, 1996), Trance (Colección del Sol Blanco, Lima, 1998), Limbo para Sofía (Serie Ficciones, Fondo editorial de la PUCP , Lima, 2003), El hábito (ASALTOALCIELO, Arequipa, 2004), El Hábito elemental ( Latino Press, Nueva York, 2004), Manicomio (Calabaza del diablo, Santiago de Chile, 2005, 1era edición), La trovata (ASALTOALCIELO, Boston, 2006) En coautoría con Raúl Zurita publicó La letra en que nació la pena, muestra de poesía peruana 1970-2004 (Ediciones del Santo Oficio, Lima, 2004) y con Eduardo Milán, Escribir contra la pobreza (Ediciones de Monte Carmelo, Tabasco, 2005). Es autor también de No nos hemos perdido: lectura personal de la obra de Raúl Zurita (Tranvía editores, Lima, 2007). Ha sido distinguido con el Premio Nacional de Poesía “Martín Adán” 1986 y el Premio de Poesía José María Eguren 2005. Su obra ha sido antologada en diversas publicaciones hispanoamericanas, donde destaca Pulir huesos: Veintitrés poetas latinoamericanos.