Descentramiento
poético poesía
Por Matías Ayala
Revista de Libros de El Mercurio, viernes 23 de junio de 2006
Manicomio, de Maurizio Medo (1965) es el primer libro
de este poeta peruano publicado en nuestro país. Leído
desde Chile - es decir, desde cierta tradición poética
chilena- , este trabajo se inserta en la línea del monólogo
dramático descentrado, establecida por Nicanor Parra, seguida
por el Lihn de los sonetos y el Paseo Ahumada, por Diego Maquieira,
y que prosigue con distintos logros en las últimas generaciones.
De esta forma, Manicomio presenta una serie considerable de
poemas dichos por "locos" en un manicomio (se adivina) en
donde el delirio se confunde, alternativamente, con el absurdo o la
revelación, con el habla, algún surrealismo o un neobarroco.
Desde una tradición peruana, este libro podría leerse
como otro eslabón más en el discurso poético
que combina registros lingüísticos e incorrecciones gramaticales
con fines estéticos, expresivos y culturales. Por lo pronto
es posible pensar en el Vallejo de Trilce, las aberraciones
de Germán Belli y las expresiones extranjeras de Hinostroza.
Así, estos múltiples y difusos hablantes "marginales"
profieren sus discursos excéntricos en donde el mismo lenguaje
se perturba y contamina. Si bien el poeta exhibe un claro talento
en el montaje y muestra una buena gama de tonalidades, a veces los
poemas pueden llegar a bordear la gratuidad. No obstante, he aquí
un ejemplo feliz encontrado en la página 44: "qué
de avicena, platón o san anselmo,/ qué de poesis luminosa/
si rumi es confundido con osama,/ por un dólar descifran los
hexagramas del i king,/ la internet encarcela a san juan en la pantalla/
y dicen que vieron a propercio/ - entre las sombras- / comiendo una
hamburguesa/ en el mac donalds".
MANICOMIO
Maurizio Medo.
La calabaza del diablo, Santiago, 2005, 73 páginas.