Ante las alusiones de las que he sido objeto en el artículo
"Poesía peruana: ni etiquetas ni guetos" de
Mariela Dreyfus, aparecido en el suplemento Identidades del
21 de Marzo, a propósito de la publicación de la Letra
en que nació la pena, me veo obligado a realizar algunas
precisiones. En primer lugar, me abruma el impresionante currículum
que proclama oronda la poeta en cuestión, la que, quién
lo duda, constituye un orgullo nacional en un país tan necesitado
de triunfos. Por otra parte, puedo dar fe, tal como ella misma lo
señala, que su estancia en Nueva York no la "ha despojado
de su nacionalidad", y no sólo eso, muy en el fondo sigue
siendo la anárquica militante del Movimiento Poético
Kloaka, aunque maquillada de la gloria académica y el "cosmopolitismo",
aunque desnaturalizando la esencia del citado colectivo. Asevero esto
pues el día 3 de Febrero, la poeta de marras envió el
correo electrónico que transcribe fielmente el Dr. José
Antonio Mazzotti en el indicado Identidades, como respuesta
al artículo referido. Según la Sra. Mariela Dreyfus,
este correo tuvo un "carácter contundente y visceral",
cuando en realidad debió denominarlo como ramplón y
grosero. Como bien pudo observar la lectoría, nuestra notable
poeta reemplazó mi apellido Medo por Pedo, inspirándose
tal vez en las flatulencias que le produjeron el no verse incluida
en la muestra que editáramos con Raúl Zurita, me refiero
a Letra en que nació la pena -no la lengua, como se
lo aclara pertinentemente Mazzotti-, lo que, por supuesto, no ameritaba
ninguna reacción de mi parte. Sin embargo, ante los hechos
y la publicidad de tan penoso efecto, me veo obligado a comentar algo
tan poco trascendente como es la inclusión o no, de la Sra.
Dreyfus en una muestra de poesía peruana.
A través de este medio, debo aclararle señora, que ni
José Antonio Mazzotti, ni ningún otro, tuvo injerencia
en la metodología que nos planteamos para la edición
del volumen referido, que parece Ud. leyó y comprendió
con la misma calidad con la que escribe. Dado que el libro representa
una "muestra", lea bien señora, "muestra",
al incluir a la notable poeta Carmen Ollé, no era indispensable
la presencia de sus voces epigonales, dentro de las que quiérase
o no, está Ud., pudiendo así incorporar a otras poetas
menos "populares" por las temáticas que abordan,
como ocurre con las incluidas, entre las que se encuentran voces de
innegable prestigio internacional. Tal es el caso de Magdalena Chocano.
Antes de la publicación de su artículo autoexegético
en Identidades, le recuerdo, Ud. hizo circular el flatulento
email, mostrando a sus destinatarios, muchos de ellos incluidos en
La letra en que nació la pena, brindando una lección
de como la egolatría nos conduce al más escandaloso
ridículo, lección que le agradezco pues, estoy seguro,
que nadie repetirá el papelón que Ud. puerilmente ha
protagonizado, No creo que su inclusión o no cambie la historia
de la literatura occidental - ¿o también?-. Un poco
más de humildad y amor propio, Sra Dreyfus, pues de seguir
así en cada antología será recordada por los
editores como la protagonista de líos de callejón valiéndose
para tal efecto de la poesía que escriben notables. Una forma
poco recomendable para alcanzar la posteridad que, según parece,
a Ud. obsesiona.
Cordialmente.
Maurizio Medo Ferrero
DNI 06026716.