Poésie chilienne du XXe siècle.
Preámbulo.
La historia de la poesía chilena del siglo XX se confunde,
quizá en mayor medida que toda otra, con la historia de la
poesía universal. Desde el comienzo del siglo el número
de poetas de primer orden es en este caso impresionante. El lector
encontrará en esta antología un amplio
panorama
de una producción literaria de fecundidad y calidad innegables.
Con este volumen de Poésie chilienne du XXe siècle,
publicado bajo la dirección del profesor Luis Iñigo
Madrigal, con traducciones inéditas de Claude Couffon, Julián
Garavito, René Gouédic y Évelyne Minard, las
Ediciones Patiño ponen a disposición del público
la décimo séptima de sus antologías bilingües
dedicadas a la poesía latinoamericana. Esta colección,
a conocimiento nuestro única en su género, marca un
hito en el mundo de la edición, en la medida en que constituye
un testimonio irremplazable de la extraordinaria vitalidad de la creación
poética en América Latina a lo largo del siglo XX.
La Unión Latina, fiel a su vocación de contribuir al
mejor conocimiento mutuo de los pueblos y de las culturas de lengua
latina, se hizo un deber de apoyar esta empresa tan ambiciosa como
osada conducida con perseverancia desde 1986 por la Fundación
Simón I. Patiño, y se congratula de proseguir con ella
una colaboración fructífera y amistosa. La Fundación
se gratifica asimismo de la coincidencia de ver aparecer esta antología
de la poesía chilena en el momento mismo en que se clausuran
las múltiples celebraciones que en el mundo entero han marcado
el centenario del nacimiento de Pablo Neruda.
El anhelo de de Unión latina es que esta colección conozca
una amplia difusión, no sólo en el ámbito hispano
y francoparlante, sino también en aquellos otros horizontes
de lengua latina, y que halle su lugar en todos aquellos lugares privilegiados
de la memoria que son las bibliotecas.
Bernardino OSIO, Secretario General de la
Unión Latina.
(Nota: El acto de presentación oficial en París
de la presente antología tuvo lugar durante el mes de enero
de 2006 en la embajada chilena de la capital francesa.
"La presente antología -precisa el profesor Luis Iñigo
Madrigal, director de la edición- toma en cuenta las diferentes
etapas de la tradición lírica chilena del siglo XX.
Aunque no comprende, por razones que no son puramente literarias,
sino algunos de los representantes de esta lírica, el lector
podrá seguir su desarrollo al correr de sus páginas.
El libro se abre con Gabriela Mistral -poeta de la maternidad y de
la infancia, pero también del dolor y de la angustia humanas-.
Su obra marca de modo ejemplar la irrupción de la poesía
chilena en el contexto internacional, y con ella el paso del modernismo
a la "nueva poesía".
Vienen enseguida los miembros de lo que podríamos llamar la
vanguardia de la vanguardia chilena: Vicente Huidobro, Angel Cruchaga
Santa María, Pablo de Rokha, Juan Guzmán Cruchaga, Alberto
Rojas Jiménez, Rosamel del Valle, Juvencio Valle, Pablo Neruda
y Omar Cáceres. Todos esos poetas adoptan desde temprano las
preferencias de la "poesía nueva" y sus obras fundan
las características de la poesía chilena del siglo XX.
Les siguen sus discípulos directos: Humberto Díaz Casanueva,
Eduardo Anguita, Nicanor Parra, Teófilo Cid, Braulio Arenas
y Gonzalo Rojas, de los cuales algunos iban a sumar nuevas dimensiones
a la herencia de sus mayores (por ejemplo, el surrealismo, cuya expresión
de grupo más notable fue la de Mandrágora), no sin desarrollar
más tarde, venido el caso, una obra original, a veces parricida.
Después de aquellos se encuentran los poetas que, herederos
de los fundadores de la "poesía nueva", son asimismo
testigos directos del cisma ocurrido en su seno; cuenta tenida de
todos los pormenores de la poética chilena del siglo XX, Miguel
Arreche, David Rosenmann Taub, Alberto Rubio, Enrique Lihn, Efraín
Barquero y Armando Uribe Arce se mueven con libertad -y con gran talento-
en ambas corrientes además de agregar a ellas una nueva dimensión.
La tradición se prosigue con Jorge Teillier, Oscar Hahn, Omar
Lara, Juan Luis Martínez, Manuel Silva Acevedo, Waldo Rojas
y Gonzalo Millán, miembros -como tantos otros- de lo que en
la época se dio en llamar la "generación emergente"
y que circunstancias históricas atroces convirtieron en "generación
dispersa". Estos poetas se reunieron en torno a diversos grupos
y revistas (Trilce, Tebaida, Arúspice), y más
tarde, en Chile o en el extranjero, preservaron las constantes de
la tradición poética chilena (y, de paso, de la "antipoesía")
en una producción que continúa su pleno desarrollo.
Finalmente, el último de los poetas incluidos en esta antología
es Raúl Zurita, cuya obra asume los rasgos iniciales de la
"poesía nueva" de Chile, introduciendo en ella una
inflexión innovadora (ajena a la influencia de la "antipoesía").
Con él se cierra esta antología, aunque -va de suyo-
de ningún modo la historia de la poesía de Chile, "fértil
provincia y señalada / en la región antártica
famosa", como escribía en el siglo XVI Alonso de Ercilla
y Zúñiga, el primero de los poetas en haber cantado
este país de poetas".).
Luis Íñigo Madrigal.
(Traducción especial
para Proyecto Patrimonio por Waldo Rojas)